• El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de división Hasan Firuzabadi
Publicada: lunes, 8 de febrero de 2016 22:50
Actualizada: domingo, 14 de mayo de 2017 3:26

Un alto mando militar iraní ha subrayado que el triangulo formado por EE.UU., el régimen de Israel, y Arabia Saudí está detrás de todo el sufrimiento de las naciones musulmanas en el oeste de Asia y el norte de África.

“Ningún país musulmán en el oeste de Asia y el norte de África ha quedado inmune de los complots urdidos por el triángulo del mal, compuesto por EE.UU., el régimen sionista (de Israel) y Al Saud (familia real que domina Arabia Saudí)”, ha afirmado este lunes el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de división Hasan Firuzabadi.

El régimen de Israel, que sufre de “absoluta frustración, ahora ha tomado las riendas de las políticas de Riad”, y EE.UU. que solo ha puesto sus ojos en los recursos petroleros baratos de la región, está acompañando a la monarquía saudí en sus políticas expansionistas, ha explicado el militar iraní.

En reacción a una eventual decisión de Arabia Saudí de desplegar tropas terrestres en Siria, Firunzabadi dice que la disposición de Riad refleja sus constantes fracasos en los terrenos políticos y económicos.

Ningún país musulmán en el oeste de Asia y el norte de África ha quedado inmune de los complots urdidos por el triángulo del mal, compuesto por EE.UU., el régimen sionista (de Israel) y Al Saud (familia real que domina Arabia Saudí)”, ha afirmado el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de división Hasan Firuzabadi.

“A Arabia Saudí y EE.UU., no les queda más remedio que detener la opresión, el derramamiento de sangre, la intimidación y las amenazas vacías contra los países de la región. Estos deben reconsiderar sus políticas fallidas para que la paz pueda ser restaurada en la región”, ha sostenido.

Ha concluido, llamando a los musulmanes a mantenerse conscientes ante los complots del "triangulo del mal" y a unirse entre sí para preservar la seguridad, la independencia, la economía y la cultura de sus propios países.

Hace unos días, el portavoz militar saudí, el general de brigada Ahmad al-Asiri, afirmó que el régimen de Riad está preparado para tomar parte en cualquier operación terrestre liderada por EE.UU. en suelo de Siria.

A Arabia Saudí y EE.UU., no les queda más remedio que detener la opresión, el derramamiento de sangre, la intimidación y las amenazas vacías contra los países de la región. Estos deben reconsiderar sus políticas fallidas para que la paz pueda ser restaurada en la región”, ha sostenido Firuzabadi.

Siria, a su vez, condenó enérgicamente el posible envío de soldados a su suelo y enfatizó que dará respuesta de concretarse ese flagrante “acto de agresión”. “Cualquier intervención en Siria por tierra sin el acuerdo del Gobierno sirio es un acto de agresión (...) Cualquier agresión de Arabia Saudí a Siria significa que sus soldados volverán en ataúdes”, advirtió el sábado el canciller sirio, Walid al-Moalem.

Desde el inicio de la crisis siria, en marzo de 2011, Damasco ha acusado en reiteradas ocasiones a Arabia Saudí y sus aliados regionales y occidentales de apoyar a terroristas que tienen como misión derrocar el Gobierno del presidente Bashar al-Asad.

En noviembre de 2015, el mandatario sirio señaló que Arabia Saudí, Turquía y Catar forman el “patio trasero” del grupo terrorista takfirí EIIL (Daesh, en árabe) en la región de Oriente Medio.

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