• Soldados y policías israelíes reunidos alrededor del cuerpo de un palestino muerto tras recibir un disparo en la cabeza por un militar israelí en el centro de la ciudad cisjordana de Al-Jalil (Hebrón), 24 de marzo de 2016.

    Soldados y policías israelíes reunidos alrededor del cuerpo de un palestino muerto tras recibir un disparo en la cabeza por un militar israelí en el centro de la ciudad cisjordana de Al-Jalil (Hebrón), 24 de marzo de 2016.

El soldado israelí que remató a un palestino malherido en la ciudad de Al-Jalil (Hebrón), desvela su deseo de matar a su víctima cuando ya estaba reducida en el suelo, así indican las investigaciones del ejército israelí al respecto.

Según detallan los apuntes de la investigación publicados el domingo por el diario israelí Haaretz, el acusado dijo que “el terrorista tiene que morir” tras conocer que el otro militar israelí había resultado levemente herido el jueves en un intento de llevar a cabo un ataque de represalia contra militares israelíes.

El disparo del militar israelí contra el palestino, identificado como Abdelfatah al-Sharif, tuvo lugar a pesar de que la víctima estaba tumbada en el suelo indefenso y malherido, y los camaradas del soldado israelí intentaban calmarle.

Los declarantes ante el comité de investigación, formado por orden del jefe del mando de incursión del ejército israelí, Roni Numa, expresaron su absoluta sorpresa por el comportamiento del soldado.

Mientras el abogado del militar israelí argumenta que actuó en defensa propia al temer que el atacante palestino portara algún tipo de explosivo, la investigación ha concluido que estos temores eran infundados y que el soldado se excedió ampliamente en sus capacidades.

A este respecto, la investigación recuerda que el soldado llegó a la escena como un médico militar después de que hubiera tenido lugar el intento del ataque con cuchillo de Al-Sharif contra un soldado israelí y, por tanto, su misión consistía en atender a los heridos.

El jueves, soldados israelíes mataron a dos palestinos en la ciudad de Al-Jalil (Hebrón), el segundo identificado como Ramzi Aziz al-Qasrawi, bajo el argumento de que iban a realizar un ataque con arma blanca contra militares israelíes.

El soldado israelí que mató al palestino herido en la ciudad de Al-Jalil.

 

Durante los últimos días, palestinos en la ciudad de Al-Jalil denuncian que Israel todavía no ha entregado el cuerpo de Al-Sharif, cuya muerte provocó que cientos de personas salieran a las calles de esa ciudad para protestar.

El asesinato de Al-Sharif fue filmado por el grupo humanitario israelí B'Tselem, y la difusión del acto macabro del militar israelí ha generado duras críticas: La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y Amnistía internacional (AI) han denunciado el acto horrendo. 

Sin embargo, el primer ministro del régimen de Israel, Benyamin Netanyahu, defendió el sábado al ejército israelí frente a la muerte de Al-Sharif y argumentó que “los ataques al ejército como una entidad inmoral, como se ha dicho durante el fin de semana, son indignantes y falsos. Las fuerzas armadas israelíes son un ejército moral que no ejecuta a la gente”.

Es de mencionar que los médicos del ejército israelí tienen órdenes de atender a todas las víctimas de un atentado, independientemente de su identidad, y sin descartar en modo alguno a los sospechosos palestinos.

Empero, en el caso registrado el jueves, ninguno de los tres médicos presentes en la escena, el acusado incluido, atendió a los atacantes.

tas/ctl/rba

Publicada: lunes, 28 de marzo de 2016 0:09
Actualizada: lunes, 28 de marzo de 2016 1:52
Commentarios