“La decisión pone en peligro la seguridad y coexistencia pacífica en España y desestabiliza la democracia”, dice un comunicado de la Cancillería, leído el domingo por el portavoz de esta Cartera, Ahmad Mahyub.
Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irak llama a la moderación y compromiso con las disposiciones de la Constitución de una manera que preserve la unidad y soberanía de los países.
El comunicado expresó, asimismo, su solidaridad con el Gobierno y pueblo españoles por el desafío que enfrentan por la crisis catalana, apuntando la unidad del país ibérico y los “valores democráticos”.
La decisión pone en peligro la seguridad y coexistencia pacífica en España y desestabiliza la democracia”, dice un comunicado de la Cancillería iraquí, leído por su portavoz, Ahmad Mahyub.
Tanto Cataluña como la región semiautónoma del Kurdistán iraquí celebraron recientemente referéndums para separarse de sus respectivos países, ambos considerados ‘ilegales’ según las Constituciones de España e Irak. El sí a la independencia ganó las dos consultas unilaterales.
Tras el referendo kurdo, el entusiasmado presidente del Govern, Carles Puigdemont, llamó a tres días de la consulta catalana al ya expresidente kurdo, Masud Barzani, para felicitarle este ‘logro’. Ninguno de ellos se daba cuenta de los desafíos que debían enfrentar.
La diferencia entre estas dos regiones se produjo después de la ‘victoria’ del sí en los referendos: los kurdos suspendieron los resultados ante la resistencia de Bagdad y discrepancias internas, pero los catalanes siguieron con el proceso independentista y declararon una ‘república catalana’.
Como consecuencia de la decisión de Cataluña, el Ejecutivo español, presidido por Mariano Rajoy, disolvió el Parlament y la totalidad de la Generalitat, destituyendo a todos los responsables de las instituciones públicas tras recibir la luz verde del Senado para aplicar el polémico artículo 155 de la Constitución española.
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