“Él está en este momento prácticamente solo. No tiene muchas personas en las que confiar. Está aislado. Estamos vigilando sus movimientos”, ha dicho el primer ministro de Irak.
En una entrevista publicada este martes por el canal de televisión France 24, Al-Abadi ha declarado que el líder de dicha banda terrorista, Ibrahim al-Samarrai, alias Abu Bakr al-Bagdadi, prefiere permanecer escondido.
Él está en este momento prácticamente solo. No tiene muchas personas en las que confiar. Está aislado. Estamos vigilando sus movimientos”, asevera el primer ministro iraquí, Haidar al-Abadi.
El premier iraquí ha explicado, asimismo, que Al-Bagdadi prácticamente no mantiene contacto con otros miembros del grupo terrorista que lidera, agregando que “en muchas ocasiones es casi inexistente”.
No obstante, Al-Abadi ha rechazado hablar sobre el paradero de Al-Bagdadi y ante una pregunta sobre si todavía se encuentra en el norte de la ciudad norteña de Mosul o no, ha sonreído y respondido que no va a realizar ningún comentario al respecto.
De acuerdo con el premier iraquí, desde el inicio de las operaciones para liberar Mosul —feudo principal de Daesh en Irak— el 17 de octubre de 2016, muchos asistentes de Al-Bagdadi han “muerto o han sido eliminados”.
Sin embargo, para Al-Abadi, el verdadero reto no es la mera lucha contra esta banda takfirí, sino poner fin a sus actividades terroristas, que atrajeron combatientes de unos cien países del mundo a Siria e Irak para luchar y matar a civiles inocentes.
Fue en junio de 2014 cuando el EIIL pudo infiltrarse en suelo iraquí desde Siria e inmediatamente comenzó a perpetrar sus atrocidades más allá de la imaginación humana, lo que llevó a las fuerzas kurdas iraquíes (los Peshmerga) y a las unidades populares (Al-Hashad Al-Shabi) a unirse a los esfuerzos del Ejército iraquí para derrotar a este grupo.
Además, el primer ministro iraquí se ha referido a la reciente orden ejecutiva del presidente de EE.UU., Donald Trump, para prohibir la entrada a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, entre ellos Irak, al país norteamericano, y la ha tachado de “humillante”.
El decreto emitido el pasado 28 de enero suscitó confusión y protestas en casi todos los aeropuertos de Estados Unidos hasta que el magistrado federal James Robart ordenara el cese temporal de la orden ejecutiva de Trump. Hasta el momento, la batalla judicial de la Casa Blanca para seguir con el decreto presidencial no ha dado resultados.
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