“La represa de Mosul está fallando. Una brecha causaría una ola colosal que podría matar a un millón y medio de personas”, advirtió el periodista estadounidense Dexter Filkins en un artículo publicado el miércoles en la revista The New Yorker.
Al recordar que la represa de Mosul, cuyo muro retiene 11.000 millones de metros cúbicos de agua, y se extiende por más de 3 kilómetros y tiene una altura de más de 100 metros, es la más grande del país localizada en el río Tigris, alertó que la posibilidad de su rotura genera cada vez más preocupaciones ya que puede desencadenar una catástrofe de “proporciones bíblicas”.
La presa de Mosul está fallando. Una brecha causaría una ola colosal que podría matar a un millón y medio de personas”, advirtió el periodista estadounidense Dexter Filkins.
De acuerdo con Filkins, que visitó el dique el pasado mes de septiembre, en caso de que la construcción se derrumbe, grandes partes de la ciudad se verá sumergida en menos de tres horas, sin que sea posible organizar una evacuación ya que Mosul está ocupada por los terroristas.
La mayoría de los trabajadores huyeron desde que la banda terrorista takfirí tomara el control de la represa en agosto de 2014, explica, por lo que no hay prácticamente nadie para reparar el dique, dañado por los bombardeos de los miembros del EIIL o por los ataques aéreos de la llamada coalición anti-EIIL, liderada por EE.UU.
A continuación, Filkins se refirió a la conversación que mantuvo con el ingeniero civil iraquí-estadounidense Azzam Alwash, quien aseguró que la presa de Mosul se trata de “una bomba nuclear con un detonador impredecible”, poniendo énfasis en el reporte realizado en 2006 por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU., que había calificado el dique como “el más peligroso del mundo”.
Sin embargo, no es una nueva preocupación ya que anteriormente la embajada estadounidense en Bagdad (capital de Irak) así como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) habían avisado de la eventual catástrofe que amenaza esta represa.
De cualquier manera, el director del dique, Riad al-Naemi, consultado por Filkins, pese a reconocer los “problemas”, dejó claro que los estadounidenses “exageran” mucho y que no va a ocurrir una catástrofe, haciendo alusión al hecho de que Irak está cooperando con la compañía italiana de ingeniería Trevi para rellenar los vacíos en el muro de la presa, pero aun existe otro peligro: el grupo terrorista EIIL.
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