Medios de comunicación italianos revelaron el miércoles, citando fuentes de Inteligencia, que el grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe) está ultimando los detalles para atacar la presa de Mosul. Se trataría de un ataque inaudito en el territorio iraquí por parte de la agrupación extremista, que pondría en peligro a 1,5 millones de iraquíes.
La empresa italiana Trevi Group está a cargo del mantenimiento y refuerzo de la presa hidroeléctrica de Mosul durante un periodo de 18 meses, razón por la cual Italia tiene desplegados en la zona a 450 militares.
La prensa italiana señala que la agrupación extremista está planeando desde hace meses lanzar un ataque de gran escala contra la represa iraquí, ataque que sería coordinado directamente por el líder de Daesh, Ibrahim al-Samarrai, alias Abu Bakr al-Bagdadi.
Para dicha ofensiva, los miembros de EIIL han decidido crear un auténtico ejército, "compuesto de cerca de doscientos integrantes de varias zonas de la ciudad, que luego se concentrarán cerca de las alturas de Badush, a unos quince kilómetros de Mosul, para lanzar el ataque”, explican los medios.
Con el fin de atacar la presa, Daesh ha reclutado francotiradores y combatientes experimentados que atacarían los puestos de control de las fuerzas italianas con 30 coches de bomba, razón por la cual las tropas italianas se encuentran en alerta militar máxima, aseguran las fuentes.
La presa de Mosul cayó en manos del grupo terrorista EIIL en 2014, pero fue recuperada poco después y ahora se encuentra custodiada por fuerzas kurdas (Peshmerga) e italianas.
Las instalaciones han sufrido daños estructurales desde que se construyeron en la década de los 80 y, en caso de derrumbamiento, el agua podría inundar el valle del río Tigris, que está muy poblado.
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