La reducción de cinco euros al mes para todos los beneficiarios de las ayudas al alquiler ha levantado duras críticas en Francia, en particular entre los que destacan el papel fundamental de estas ayudas entre los hogares más pobres.
La medida afectará a 13 millones de franceses sin tener en cuenta su situación económica, y la oposición la ha calificado de inaceptable y de injusta.
El recorte permitirá ahorrar al Gobierno 32 millones y medio de euros al mes, y permitirá a Francia reducir su déficit este año por debajo de la barrera del 3 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) que le impone la Unión Europea (UE).
Pero la reducción de la ayuda ha inquietado sobre todo a las asociaciones de estudiantes, que denuncian que el ya de por sí reducido presupuesto de los jóvenes se va a ver todavía más castigado.
El Ejecutivo de Emmanuel Macron no oculta su intención de reformar estas y otras ayudas. Considera que Francia gasta más que sus vecinos en materias como la formación profesional o el gasto social, una postura criticada a la izquierda.
Los recortes de las ayudas sociales han sido duramente criticados por la oposición y por asociaciones de lucha contra la exclusión, unas medidas de control del déficit que para la izquierda y los sindicatos son la antesala a la destrucción de la protección social.
David Asta, París.
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