La dimisión de Peña se produjo el jueves, después de que el Congreso iniciara un juicio político en su contra en medio del escándalo financiero provocado por el cierre de Ueno Bank.
La entidad suspendió sus operaciones durante la noche debido a una crisis de solvencia, lo que dejó a millones de clientes sin posibilidad de acceder a sus ahorros y desató una ola de indignación en el país.
El colapso de Ueno Bank ha afectado especialmente a los trabajadores y al sistema de seguridad social. Durante el mandato de Peña, el banco recibió miles de millones de dólares procedentes de los fondos del seguro social, después de que se modificaran los criterios de inversión del Instituto de Previsión Social (IPS).
La quiebra ha dejado a unos 2,94 millones de usuarios, cerca del 45 % de la población paraguaya, sin acceso a su dinero. Además, ha generado incertidumbre entre otros sectores que dependen de esos recursos para financiar sus jubilaciones.
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