La política catalana avanza hacia el el referéndum marcado para el próximo 1 de octubre (pese a no tener la aprobación del Gobierno central español), por lo que el gobierno y el parlamento regionales, así como la oposición, dan cada uno los pasos pertinentes para alcanzar sus respectivos objetivos.
Este miércoles, el parlamento ha debatido la reforma del reglamento de la cámara, que ha girado en todo momento en torno al referéndum, y que se ha aprobado con los votos favorables de los independentistas de Junts pel Sí (JxSí) y las Candidaturas de Unidad Popular (CUP) y del diputado no adscrito Germà Gordó, mientras que el resto de la oposición ha votado en contra.
El nuevo reglamento del parlamento regional permite que cualquier grupo de representantes pueda promover leyes a través de la vía de lectura única, procedimiento de urgencia que acorta los plazos del debate y restringe la presentación de enmiendas.
Esta es una herramienta fundamental para el próximo 1 de octubre, dado que se prevé que el Govern (gobierno catalán) tramite las leyes de desconexión con este procedimiento por la vía exprés el próximo mes de septiembre.
Juzgan la herramienta no por lo que es, sino para lo que se imaginan que servirá. Su temor, su obsesión, es impedir que el 1-O haya urnas, impedir la democracia e impedir que los catalanes puedan votar”, dice el diputado de Junts pel Sí (JxSí) Roger Torrent.
Podrá así tramitar la ley del referéndum presentada el pasado 4 de julio y la ley de transitoriedad jurídica, concediendo así menos margen al Gobierno central para impugnar las normativas secesionistas.
"Un proyecto de ley puede ser tramitado directamente y en lectura única por el Pleno del Parlamento o por una comisión si la naturaleza del proyecto lo aconseja o la simplicidad de la formulación lo permite", reza el texto de la reforma.
El diputado de JxSí Roger Torrent ha sido el encargado de defender la reforma ante las criticas de la oposición. Argumenta que lo que inquieta a la oposición es el fin y no el medio: “Juzgan la herramienta no por lo que es, sino para lo que se imaginan que servirá. Su temor, su obsesión, es impedir que el 1-O haya urnas, impedir la democracia e impedir que los catalanes puedan votar”.
Torrent ha contrarrestado además los ataques de los grupos contrarios al referéndum con una pregunta: “¿Ustedes acatarán lo que diga la mayoría del Parlamento? ¿Acatarán lo que diga a través de las urnas el pueblo de Cataluña? Esto es la democracia”, ha planteado.
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