• La portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Heather Nauert, en una conferencia de prensa en Washington.DC, 30 de noviembre de 2017.
Publicada: martes, 9 de enero de 2018 23:00
Actualizada: miércoles, 10 de enero de 2018 0:03

Estados Unidos está preocupado por el envío de un grupo de atletas norcoreanos a los ‎próximos Juegos Olímpicos de Invierno de Corea del Sur, ya que ‘podría violar las ‎sanciones’ impuestas contra Pyongyang.‎

"EE.UU. sigue realizando estrechas consultas con funcionarios de la República de Corea para asegurarse de que la participación de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de Invierno no viola las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) a los programas nucleares y de misiles balísticos de Corea del Norte”, ha asegurado este martes la portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Heather Nauert.

En este contexto, Estados Unidos enviará una delegación presidencial de alto nivel a los juegos, según decidieron el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo surcoreano, Moon Jae-in, en una conversación telefónica el pasado día 4 de este mes, explica la portavoz.

La funcionaria ha subrayado que, en la misma conversación, los dos líderes también concordaron en “continuar la campaña de máxima presión sobre Corea del Norte con meta a la desnuclearización completa y verificable de la península de Corea”.

Pyongyang y Seúl han iniciado esta misma jornada sus primeros diálogos después de más de dos años con el fin de normalizar los lazos bilaterales después de un año de amplias tensiones, y han acordado que una delegación de atletas norcoreanos acuda a los Juegos de Invierno que se celebrarán en la ciudad surcoreana de Pyeongchang del 9 al 25 de febrero.

EE.UU. sigue realizando estrechas consultas con funcionarios de la República de Corea para asegurarse de que la participación de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de Invierno no viola las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) a los programas nucleares y de misiles balísticos de Corea del Norte”, informa la portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Heather Nauert.

 

Además, los dos países han aceptado mantener conversaciones militares y restaurar una línea de contacto militar cortada desde febrero de 2016, decisión sobre la que la portavoz estadounidense ha evitado hacer comentarios.

Estos pasos se dan después de que el líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, ordenara el pasado miércoles abrir una línea telefónica fronteriza con Corea del Sur para iniciar un diálogo intercoreano.

La tensión alcanzó niveles prebélicos en el último año en la península coreana, ya que Pyongyang se sentía “amenazado” por los juegos de guerra que organizan Estados Unidos y sus aliados, incluida Corea del Sur, cerca de sus fronteras.

No obstante, en medio del contento internacional por dichos diálogos, Brian Hook, asesor del secretario del Departamento de Estado estadounidense, Rex Tillerson, ha indicado hoy que aun es pronto para abordar si los resultados de estas negociaciones supondrán algún cambio en la política de Washington hacia Pyongyang respecto a su programa nuclear y balístico.

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