• El secretario del Pentágono, James Mattis (dcha), ofrece rueda de prensa en Virginia, 19 de mayo de 2017.
Publicada: martes, 19 de septiembre de 2017 6:25
Actualizada: martes, 19 de septiembre de 2017 9:54

El Pentágono advierte de que la opción militar contra Pyongyang sigue en la mesa, mientras reconoce planes para desplegar armas nucleares en la península coreana.

El secretario del Departamento estadounidense de Defensa (el Pentágono), James Mattis, al recordar el lunes que dos misiles norcoreanos sobrevolaron el territorio japonés, señaló que Pyongyang realizó “deliberadamente” los ensayos que llegaron al borde de “provocar” a Estados Unidos, sin haber ocasionado “una respuesta militar”, sin embargo, advirtió que las cosas no permanecerán así como están.

En una rueda de prensa no anunciada desde el Pentágono, el secretario estadounidense de Defensa explicó que Washington y sus aliados no han derribado ninguno de los misiles norcoreanos porque Pyongyang aún no ha lanzado uno que amenace “directamente” al territorio estadounidense o japonés. Semejante ensayo sí que “provocaría una respuesta diferente”, advierte Mattis.

En tal contexto, aseguró que Washington ya ha encontrado opciones militares para “manejar la crisis nuclear en la península”, sin poner Seúl, capital de Corea del Sur en un “grave peligro”. Mattis se negó a dar detalles de estos planes.

Pese a la creciente retórica belicista, el jefe de la Defensa estadounidense se mostró convencido de que "la democracia" y "las sanciones" podrán ejercer la presión deseada sobre Kim para apartarle de sus actividades nucleares y misilísticas.

 

No obstante, pese a sus observaciones, muchos expertos militares coinciden en que Seúl es un blanco fácil para el Gobierno norcoreano, liderado por Kim Jong-un, tras un eventual ataque militar lanzado en su contra por Estados Unidos. Añaden que las incursiones de Washington no serán capaces de eliminar todo el arsenal nuclear de Pyongyang de una vez —porque no saben dónde están— así que Corea del Norte tendría suficiente tiempo para vengarse.

En otro momento de sus declaraciones, Mattis reconoció que Corea del Sur ha pedido a Washington que reutilice sus armas nucleares en la península, una medida que podría agravar aún más la tensión con el vecino norteño.

El máximo responsable del Pentágono aseguró asimismo, que el país está abierto a abordar negociaciones sobre los asuntos que les interesan a sus aliados.

Cabe recordar que Washington desplegó sus armas nucleares en la península a raíz de la Guerra Fría (1947-1991) y las retiró de la zona por órdenes del expresidente estadounidense George W. Bush (2001-2009). Varios analistas consideran el redespliegue de estas armas en la península como una “mala idea”.

Corea del Norte ha denunciado la “carrera armamentística” auspiciada por Estados Unidos en la región, y ha advertido de que el destino de Washington ”está en las manos” de Pyongyang. Kim por su parte, dio el viernes nuevo aliento a la guerra verbal, adelantando que el objetivo de su país es conseguir un “equilibrio de poder militar” entre Corea del Norte y EE.UU., de forma que las autoridades estadounidenses no se atrevan a hablar de las opciones militares contra su país.

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