• La embajadora de EE.UU. ante la ONU, Nikki Haley, ofrece una rueda de prensa tras una sesión del CSNU sobre Corea del Norte, 16 de mayo de 2017.
Publicada: martes, 16 de mayo de 2017 20:13
Actualizada: martes, 16 de mayo de 2017 23:10

EE.UU. ha anunciado que sopesa pactar con China un endurecimiento de las sanciones de la ONU contra Corea del Norte.

“Buscamos estudiar las sanciones en curso y queremos evaluar un endurecimiento de las sanciones (…) estamos trabajando actualmente, todavía no está hecho”, ha señalado este martes la embajadora de EE.UU. ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Nikki Haley.

En declaraciones a los periodistas al término de una sesión en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), donde se trataba el reciente lanzamiento de prueba de un misil balístico por parte de Pyongyang, la diplomática ha asegurado que tanto China como EE.UU. y sus aliados de la región, Japón y Corea del Sur, trabajan juntos en un “plan” común para ver cómo hacer frente al Gobierno norcoreano.

Al indicar que Washington va a “apretar los tornillos” al Gobierno del líder norcoreano, Kim Jong-un, Haley ha explicado que su país se va a asegurar de ejercer la suficiente presión económica, política, diplomática e internacional sobre el país del sudeste asiático.

Además ha urgido a los países a decidir si apoyan a Corea del Norte o a quienes se oponen al programa de misiles de ese país, y amenaza con medidas punitivas a aquellos Gobiernos que no cumplan a fondo las sanciones contra Corea del Norte.

Pese a lo dicho, Haley repite la disposición de Washington a dialogar con Pyongyang, siempre y cuando el país asiático abandone sus programas militares, pruebas nucleares y de misiles.

Buscamos estudiar las sanciones en curso y queremos evaluar un endurecimiento de las sanciones (…) estamos trabajando actualmente, todavía no está hecho”, ha dicho la embajadora de EE.UU. ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Nikki Haley, en relación con Corea del Norte.

 

El lunes Corea del Norte confirmó el “exitoso” lanzamiento del domingo de un nuevo misil balístico de medio largo alcance, bautizado Hwasong-12 que, según su agencia oficial de noticias KCNA, es capaz de portar una ojiva nuclear de “gran tamaño”.

Pyongyang sostiene que su escalada militar es una respuesta a las amenazas militares de Washington, en particular, al envío del portaaviones USS Carl Vinson de propulsión nuclear y a las maniobras militares conjuntas Washington-Seúl.

Corea del Norte acusa a EE.UU. de llevar a la península “al borde de la guerra nuclear”, advirtiendo de que, ante cualquier provocación de Washington, dará una respuesta “despiadada” con ataques a las bases de EE.UU. en Corea del Sur y Japón.

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