• Un oasis de migrantes repleto de agua y velas al lado de una carretera en Arizona, cerca de la frontera entre EE.UU. y México, 18 de febrero de 2017.
Publicada: lunes, 8 de mayo de 2017 18:23
Actualizada: martes, 9 de mayo de 2017 10:33

Los inmigrantes de EE.UU. se enfrentan a nuevas presiones. En Texas (sur), una ley permitirá a la policía pedir los documentos a todo aquel que sea detenido.

El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, ha ratificado este lunes un proyecto de ley estatal que prohibirá las llamadas "ciudades santuario" en su estado, según ha informado el portal The Texas Tribune.

Esta ley incluye una enmienda que autoriza la norma conocida como "Enséñame los papeles", que permitirá a los agentes de policía comprobar el estatus migratorio de cualquier persona detenida.

Abbott ha firmado la controvertida ley a través de su página de Facebook, mediante una retransmisión en vivo realizada desde el Capitolio de Texas. El gobernador advierte que pretende analizar tanto a los gobiernos locales como a las universidades que no cooperen con las autoridades federales en materia de inmigración para favorecer a los 'sin papeles' ocultando su situación irregular y protegerles de la deportación. 

 

Pero no solo eso, la ley SB4, que entrará en vigor el próximo 1 de septiembre, podría imponer también penas de cárcel a los sheriffs tejanos, cuyas oficinas no cooperen con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

La aprobación de esta polémica ley era una de las prioridades de Abbott. A pesar de haberse encontrado con la oposición de distintos sectores y asociaciones que actúan en defensa de los derechos civiles, el gobernador siempre manifestó su intención de acabar con este tipo de ciudades en el estado de Texas y reafirmó en reiteradas ocasiones que era importante hacerlo.

Los que se oponen a esta norma denuncian que estas medidas van a incrementar la situación de indefensión entre los inmigrantes indocumentados, que de ahora en adelante estarán expuestos a ser detenidos y expulsados si, por ejemplo, intentan denunciar abusos o delitos de los que hayan sido víctimas.

Desde su llegada a la Casa Blanca en enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha expresado su intención de imponer medidas para expulsar a los indocumentados, mantener alejados a los migrantes y castigar a las ciudades que les dan amparo. 

snr/ctl/rba/nal