• Stanley Michael Lynk, relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la situación de los derechos humanos en los territorios ocupados palestinos.
Publicada: martes, 21 de marzo de 2017 3:23
Actualizada: jueves, 23 de marzo de 2017 12:07

La ONU pide a la comunidad internacional considerar el uso de instrumentos políticos, diplomáticos y jurídicos más ‘intensivos’ para poner fin a la ocupación israelí.

"Cincuenta años de ocupación es un periodo de tiempo intolerable", afirmó el lunes Stanley Michael Lynk, relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la situación de los derechos humanos en los territorios ocupados palestinos.

Durante la presentación de su primer informe desde que asumió su mandato en mayo de 2016 en un mensaje grabado y dirigido al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Lynk preguntó a la comunidad internacional si puede "admitir que los métodos tradicionales de la diplomacia que se han empleado durante este conflicto -resoluciones, conferencias, incentivos y una vigilancia intensa- han sido importantes pero al fin y al cabo inadecuados para poner fin de manera resoluta a esta ocupación".

Cincuenta años de ocupación es un periodo de tiempo intolerable", afirmó Stanley Michael Lynk, relator Especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la situación de los derechos humanos en los territorios ocupados palestinos.

"¿Podemos empezar a considerar si se requieren ahora instrumentos políticos, diplomáticos y jurídicos más intensivos que están a disposición de la comunidad internacional para hacer frente a la ocupación y hallar su rápida finalización?", cuestionó el relator.

 

Lynk, quien dijo que no ha recibido autorización para visitar los territorios palestinos ocupados, ni se ha podido reunir con el representante especial de Israel ante la ONU, preguntó asimismo si los países pueden "comprometerse a que este año sea el último aniversario importante de esta ocupación".

Denunció, asimismo, el desarrollo acelerado de los asentamientos ilegales y  un aumento "mesurable" de las demoliciones de viviendas palestinas en Cisjordania, incluido en Jerusalén Este.

En este sentido, recordó que un mes después de la adopción de la resolución de la ONU que calificó de "violación flagrante" los asentamientos, el régimen Israel anunció la construcción de 6.000 nuevas viviendas en Cisjordania y en febrero legalizó 3.000 unidades y la confiscación de terrenos privados de palestinos.

Más de 570 000 colonos israelíes viven en 120 asentamientos ilegales construidos en suelo palestino. La comunidad internacional considera “ilegales” estas colonias, pero el régimen de Tel Aviv ignora todo tipo de condena.

mep/ncl/rba

Commentarios