• Un misil SM-3 se lanza del sistema de combate de Aegis equipado con el destructor USS Decatur (DDG73) de la clase de Arleigh Burke durante una prueba de vuelo del misil balístico de la Agencia de la Defensa de Misiles de Estados Unidos.
Publicada: martes, 18 de abril de 2017 16:28

EE.UU. planea echar por tierra las pruebas misilísticas de Corea del Norte, derribando sus misiles, a fin de demostrar su fuerza al país asiático.

Así han informado este martes dos fuentes militares estadounidenses al diario británico The Guardian, al revelar parte del plan del Departamento de Defensa de Estados Unidos (Pentágono) de buscar maneras para presionar a Pyongyang para que se desnuclearice.

Sin embargo, el rotativo anuncia que el derribo de los misiles de Corea del Norte —presentado por el secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, ante el Congreso de EE.UU.— aun no es parte de las decisiones del Ejército del país norteamericano.

No puedo adivinar cómo Kim Jong-un (líder norcoreano) interpretaría (esta eventual medida) … Me preocuparía que sintiera la necesidad de reaccionar fuertemente, ya que no querría parecer débil”, dice Abraham Denmark, un alto funcionario del Pentágono durante la Administración del expresidente estadounidense Barack Obama.

La estrategia de EE.UU., ha indicado una de las fuentes, demostraría a Corea del Norte que Washington es capaz de imponer “consecuencias catastróficas” que deriven en acciones militares por parte del país norteamericano en la península coreana, como ha advertido Pyongyang.

Ambas fuentes han dejado en claro que el Ejército estadounidense derribaría misiles norcoreanos con un sistema de defensa de misiles Aegis a bordo de un destructor de la Marina estadounidense, o convencería a Japón de que use su capacidad de defensa antimisiles contra una prueba de cohetes por parte de Pyongyang en el mar de Japón.

 

No obstante, han descartado la posibilidad de que el Ejército utilice el Sistema Terminal de Defensa Aérea de Gran Altitud (THAAD, por sus en inglés) que tiene instalado en suelo surcoreano.

Cabe mencionar que el ‎portaviones estadounidense USS Carl Vinson, que de momento viaja hacia la península coreana —antes del eventual 6º ensayo nuclear norcoreano— tiene a bordo destructores equipados con sistemas Aegis.

Al mismo tiempo, señala The Guardian, varios expertos plantean los riesgos del mencionado plan estadounidense, alertando de una “incontrolable” escalada de tensiones entre ambos países que terminaría en una guerra en la península coreana y perjudicaría a los aliados de EE.UU., es decir, Corea del Sur y Japón.

“No puedo adivinar cómo Kim Jong-un (líder norcoreano) interpretaría (esta eventual medida) … Me preocuparía que sintiera la necesidad de reaccionar fuertemente, ya que no querría parecer débil”, ha declarado Abraham Denmark, un alto funcionario del Pentágono durante la Administración del expresidente estadounidense Barack Obama.

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