• Chilenos participan en una marcha convocada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), contra los grupos políticos y sectores privados que tratan de detener la reforma laboral, Santiago, 31 de mayo de 2016.
Publicada: miércoles, 1 de junio de 2016 6:54

Chile fue escenario de una serie de protestas sociales en todo el país contra el retraso de la puesta en marcha de una reforma laboral y estudiantil propuesta por el Gobierno de Michelle Bachelet.

Sindicalistas, el Colegio de Profesores y grupos estudiantiles convocados por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), se congregaron el martes en las calles de la capital chilena en defensa de la reforma laboral impulsada por la mandataria que reconoce la titularidad de los sindicatos en la negociación colectiva y también por otras reivindicaciones laborales.

La reforma laboral propuesta por el Gobierno sufrió hace algunas semanas un rudo golpe cuando el Tribunal Constitucional (TC), a requerimiento de la derecha opositora, declaró inconstitucional la titularidad de los sindicatos en los procesos de negociación colectiva. El proyecto también fue rechazado por el empresariado y por los partidos conservadores.

La presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, se mostró satisfecha con el número de participantes a la marcha, unas 50.000 personas, saludó y agradeció a cada uno de los asistentes a la movilización. Asimismo convocaron un gran paro nacional con el objetivo de exigir cambios en el modelo de desarrollo y mejoras laborales.

De otro lado, desde hace una semana los estudiantes de enseñanza media y universitaria están movilizados, realizando acciones callejeras, marchas y mantienen ocupados más de 20 centros educativos. Para hoy miércoles, la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) someterá a votación el inicio de una huelga indefinida, con el propósito de agilizar la tramitación parlamentaria de la reforma educativa.

Los estudiantes reclaman una educación pública, de calidad y gratuita. Pero los proyectos de ley enviados al Congreso por el Ejecutivo de Bachelet, han tenido dificultades, sobre todo los referidos a la gratuidad.

Al frente del Gobierno chileno, por segunda vez, desde marzo de 2014, Michelle Bachelet lleva adelante una serie de reformas destinadas a cambiar el sistema educativo, tributario y la actual Constitución, heredados de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Pero su gobierno ha sido golpeado por una serie de escándalos de corrupción política, uno de los cuales involucra a su hijo mayor, Sebastián Dávalos, y a su nuera Natalia Compagnon, investigados por evasión de impuestos y tráfico de influencias en la compra y venta de terrenos en el sur de Chile.

Este caso provocó el desplome de la popularidad de la presidenta Bachelet, que cayó cinco puntos a 24 % en mayo, volviendo así a su mínimo histórico de fines de 2015, según un sondeo publicado el martes.

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