• El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ofrece un discurso durante su visita a Juno Beach, noroeste de Francia, 10 de abril de 2017.
Publicada: lunes, 10 de abril de 2017 23:40
Actualizada: martes, 11 de abril de 2017 18:17

Canadá se suma a la propuesta de EE.UU., y del Reino Unido que busca imponer más sanciones contra Rusia, y aboga por el cambio de poder en Siria.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha manifestado este lunes su disposición para estudiar la posibilidad de imponer sanciones más fuertes a Moscú por su apoyo al Gobierno sirio en su lucha antiterrorista; lo ha dicho horas después de que EE.UU. y el Reino Unido anunciaran que estaban sopesando endurecer la opción antirrusa.

"Creo que Rusia tiene que ser consciente de su responsabilidad en las acciones sangrientas del régimen de (presidente sirio Bashar) Al-Asad de la semana pasada y, por tanto, estamos siempre abiertos a trabajar con nuestros amigos, aliados y socios para enviar mensajes claros mediante sanciones y otras medidas dirigidas a Rusia", ha declarado Trudeau.

Creo que Rusia tiene que ser consciente de su responsabilidad en las acciones sangrientas del régimen de (presidente sirio Bashar) Al-Asad de la semana pasada y, por tanto, estamos siempre abiertos a trabajar con nuestros amigos, aliados y socios para enviar mensajes claros mediante sanciones y otras medidas dirigidas a Rusia", ha dicho el primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

En esta línea, agrega que si bien Canadá aplica actualmente medidas coercitivas contra Rusia, está "siempre dispuesto a fortalecer esas sanciones en concierto con la comunidad internacional".

 

En cuanto a Siria, el premier canadiense afirma que "no hay duda de que en el futuro a medio y largo plazo una Siria en paz ya no puede incluir a Bashar al-Asad".

El Reino Unido, Estados Unidos y Canadá, como miembros del Grupo de los Siete (G7), en la reunión del bloque este lunes en Italia, plantean incrementar la presión contra Rusia y Siria, ya que acusan a Al-Asad de haber usado armas químicas en el ataque producido el martes pasado en la localidad de Jan Sheijun (Idlib, noroeste de Siria).

Mientras tanto Moscú y Damasco sostienen que la muerte de civiles en esa localidad siria se debió a la explosión de un depósito de municiones del Frente Al-Nusra (actualmente denominado Frente Fath Al-Sham y exfilial siria de Al-Qaeda), que contenía armas químicas.

Tras este hecho, se inició de inmediato en el Occidente una campaña de demonización contra el Gobierno sirio, a pesar de que Damasco había entregado hace años sus arsenales de armas químicas para su destrucción.

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