• El ministro de Asuntos Exteriores de Bolivia, David Choquehuanca, durante una conferencia de prensa, La Paz, 5 de septiembre 2016.
Publicada: martes, 6 de septiembre de 2016 1:11
Actualizada: sábado, 17 de septiembre de 2016 4:26

Bolivia calificó de apresurada la reacción de Brasil que criticó la decisión de La Paz de llamar a consulta a su embajador tras la destitución de Rousseff.

El canciller boliviano, David Choquehuanca, señaló el lunes que "son apresuradas las declaraciones de nuestro hermano canciller" de Brasil, José Serra, quien señaló que Bolivia usa el conflicto político brasileño para distraer a su población de los problemas internos y que La Paz se dio un "tiro en el pie", al llamar a su embajador a consultas, informa AFP.

"Yo no sé, por qué estas declaraciones, todos los presidentes pueden llamar a sus embajadores en consulta, porque quieren tener información directa", señaló el jefe de la diplomacia boliviana, quien aclaró que Bolivia no retiró a su embajador en Brasilia, como lo hizo Venezuela.

Yo no sé, por qué estas declaraciones, todos los presidentes pueden llamar a sus embajadores en consulta, porque quieren tener información directa", señaló el jefe de la diplomacia boliviana, David Choquehuanca.

Choquehuanca pidió no ser "pesimistas" sobre la situación de las relaciones entre ambos países. En respuesta a la pregunta de si el nuevo escenario político en Brasil y las críticas de La Paz a la destitución de Rousseff afectarían la nueva negociación bilateral en marcha para ampliar un contrato de compra-venta de gas que expira en 2019, el canciller expresó sus deseos de no llegar a ese desenlace.

Por su parte, el jefe de la Diplomacia brasileña, en una entrevista con el diario español El País, aclaró que en diplomacia llamar a consultas a un embajador es un mensaje que dice "no estoy de acuerdo con lo que está pasando”.

Serra recomendó a Bolivia y Ecuador "aprender a hacer democracia con lo que ha pasado en Brasil. Y lo de Venezuela es pura provocación. Yo creo que el régimen venezolano no merece ningún respeto, porque es un régimen antidemocrático que desorganizó el país”, criticó.

 

La semana pasada el presidente de Bolivia, Evo Morales, convocó al embajador José Kinn en reacción a la decisión del Senado de Brasil de destituir a la presidenta Dilma Rousseff, una medida que el gobernante boliviano consideró un "golpe parlamentario".

Bolivia criticó la destitución de Rousseff y se unió a otros países que integran el ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), como Venezuela, Ecuador y Nicaragua, que expresaron su rechazo al proceso parlamentario que sacó del poder a la ahora exmandataria.

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