“No cabe ninguna duda de que Estados Unidos comparte la responsabilidad del flujo de refugiados debido a su intervención militar”, ha destacado este sábado Kern, citado por la agencia francesa de noticias AFP.
En este contexto, ha subrayado que sería inaceptable para la comunidad internacional si el país norteamericano intenta evitar su responsabilidad en este caso.
No cabe ninguna duda de que Estados Unidos comparte la responsabilidad del flujo de refugiados debido a su intervención militar”, destaca el canciller australiano, Christian Kern.
Luego de criticar la intervención lanzada por la Administración anterior de EE.UU., el ministro de Exteriores australiano ha denunciado el reciente decreto firmado por el nuevo presidente, Donald Trump, que prohíbe la entrada de ciudadanos de siete países, de mayoría musulmana (Siria, Irak, Libia, Yemen, Somalia, Sudán e Irán) a suelo estadounidense por 90 días y los refugiados por 120 días, por considerarla “contraproducente” para la lucha contra el terrorismo.
“Las prohibiciones a la entrada de las personas provenientes de países musulmanes resultan muy problemáticas”, ha dicho para después añadir que lo bueno sería estar junto a estos países para combatir el terrorismo no describirlos como “adversarios”.
La orden de Trump ha generado un aluvión de protestas en Estados Unidos, así como en otros países del mundo. Los que se oponen argumentan que la prohibición del jefe de Estado estadounidense viola los derechos constitucionales de los inmigrantes y sus familiares, por específicamente atacar a los musulmanes.
Varias figuras políticas han advertido del caos en el que están sumidos los países del Oriente Medio por invasiones estadounidenses en esta región. Entre tales intervenciones, figuran incursiones aéreas de Washington y sus aliados en Siria, la intervención militar en Libia (2011) y en Irak (2003).
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