Así lo informó el martes la agencia británica de noticias Reuters, citando a un militar filipino de alto rango que pidió el anonimato y que explicó que, en virtud del acuerdo, Estados Unidos reducirá el número de soldados que tiene estacionados en bases militares en Filipinas.
Cabe mencionar que los ejercicios militares entre ambos países, que se reducirán gracias al acuerdo, se realizan en Filipinas en el marco de un acuerdo de cooperación de defensa de 2014 que permite a Washington construir cinco instalaciones militares temporales en bases filipinas.
Los dos aliados se centrarán más en la asistencia humanitaria y operaciones de respuesta a desastres y otros entrenamientos y ejercicios militares no tradicionales”, según lo comunicado por el jefe de las Fuerzas Armadas de Filipinas, General Ricardo Visaya, y el almirante Harry Harris, comandante del Comando de los Estados Unidos.
La reducción de la escala de los ejercicios militares entre Manila y Washington, sin embargo, no pone fin a la “estrecha cooperación” entre ambas partes, según un comunicado conjunto divulgado el mismo martes por el jefe de las Fuerzas Armadas de Filipinas, General Ricardo Visaya, y el almirante Harry Harris, responsable del Mando de los Estados Unidos en el Pacífico.
"Los dos aliados se centrarán más en la asistencia humanitaria y operaciones de respuesta a desastres y otros entrenamientos y ejercicios militares no tradicionales”, según el comunicado.
Recientemente, el presidente filipino, Rodrigo Duterte, advirtió, entre tensiones con EE.UU., de que el último ejercicio militar entre ambos países sería el de octubre pasado y anunció la separación de Filipinas de EE.UU., pese a que poco más tarde retrocedió respecto a esas declaraciones.
Con fecha anterior, Duterte había dado un ultimátum a Washington para que retirase sus tropas del territorio filipino en los próximos dos años. El lunes canceló además la compra de 26.000 rifles de asalto a Estados Unidos, diciendo que iba a buscar otro proveedor más barato.
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