Según ha revelado este lunes el portal israelí Calcalist, la policía ha empleado el programa Pegasus, desarrollado por NSO Group, para hackear los teléfonos de funcionarios, activistas, periodistas y personas cercanas al ex primer ministro Benjamín Netanyahu, incluido su hijo Avner Netanyahu.
Tal y como denuncia la fuente, estos hackeos, por los que fueron afectados líderes de movimientos sociales, periodistas del portal de noticias Walla, empresarios, alcaldes y varios altos cargos de diversos ministerios, además de los asesores de medios de Netanyahu, Topaz Luk y Yonatan Urich, tuvieron lugar sin orden judicial.
Calcalist, que en enero denunció el uso de Pegasus por parte de la policía contra los ciudadanos israelíes, ha publicado la lista completa de los afectados bajo el titular “Nadie era inmune” y ha asegurado que las infiltraciones se mantuvieron activas durante años.
En respuesta, el portavoz de la policía israelí, Eli Levy, ha manifestado este mismo lunes en declaraciones a la emisora Kan, que el organismo “no responde a ninguna información” al respecto.
El programa israelí Pegasus fue una de las armas que se empleó en uno de los crímenes más espantosos como fue el asesinato del periodista disidente saudí Jamal Khashoggi, en el consulado de su país en la ciudad turca de Estambul en octubre de 2018.
Según la organización pro derechos humanos Amnistía Internacional (AI), el software espía israelí se empleó para “facilitar la comisión de violaciones de los derechos humanos a gran escala en todo el mundo”.
De hecho, en julio pasado, el diario estadounidense The Washington Post, junto a otros 16 medios de comunicación con la ayuda de Amnistía Internacional y la Organización Forbidden Stories, publicaron un informe, en el que se reveló que al menos 50 000 números de teléfono, incluidos los de activistas de derechos humanos, periodistas, políticos y abogados, habían sido controlados a lo largo y ancho del mundo a través del programa espía israelí.
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