“Arabia Saudí ha tenido un papel destructivo y en los recientes años ha intensificado la situación en Siria, apoyando a los grupos terroristas y extremistas, e incluso ha ayudado a los terroristas a ocupar ciertas partes del país”, consideró el viernes Al-Moalem ante medios de comunicación sirios.
Arabia Saudí ha tenido un papel destructivo y en los recientes años ha intensificado la situación en Siria, apoyando a los grupos terroristas y extremistas, e incluso ha ayudado a los terroristas a ocupar ciertas partes del país”, consideró el viernes el canciller sirio, Walid Al-Moalem
De acuerdo con el jefe de la Diplomacia siria, “no es nada improbable” que el régimen de Riad aumente su ayuda financiera y armamentística a los grupos terroristas en el territorio sirio con el fin de dañar los diálogos del próximo 25 de enero, auspiciados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En cuanto a la campaña antiterrorista de Rusia en Siria y sus cooperaciones con el Ejército del país árabe, Al-Moalem destacó el predominio de las operaciones rusas en Siria y afirmó que la llamada coalición anti-EIIL, liderada por EE.UU., es un “teatro improductivo”.
Tras afirmar que los ataques de la coalición no han tenido por objeto posiciones terroristas como tendría que haber sido, el máximo diplomático sirio resaltó la “gran eficacia” de las operaciones rusas contra los grupos terroristas, y en especial contra el grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe).
“Espero que continúen las cooperaciones Damasco-Moscú en la lucha antiterrorista. Esto no solo beneficia a Siria, sino que también es una autodefensa rusa ante el peligro que constituyen diferentes grupos terroristas”, concluyó.
Desde mediados de marzo de 2011, cuando estalló la crisis en Siria, más de 260.000 personas han muerto, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
El Gobierno de Damasco insiste en que aparte del liderazgo occidental que tiene la crisis siria, Turquía, Arabia Saudí y Catar son aliados regionales que azuzan el conflicto en el país árabe.
En diciembre de 2015, el Ejército sirio anunció haber confiscado grandes cantidades de equipos médicos saudíes, turcos y cataríes en un hospital de campaña en el norte de la provincia de Latakia, noroeste de Siria.
El pasado jueves, el diario libanés Al-Mayadeen afirmó que armas compradas por Arabia Saudí y algunos de sus aliados árabes a países de Europa Oriental han sido decomisadas a terroristas en Siria, y a mercenarios y opositores en Yemen.
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