Lavrov y su par iraquí, Ibrahim al-Yafari, han mantenido una conversación telefónica en la que han abordado el reciente ingreso de tropas de Turquía en las zonas norteñas de Irak.
Asimismo, el Ministerio ruso de Exteriores, en un comunicado, ha puesto de relieve la firme postura de Moscú a favor de la soberanía de Irak y ha afirmado el apoyo del Gobierno a las medidas de las autoridades iraquíes, basadas en la carta de la Organización de Naciones Unidas, para enfrentar la incursión turca.
La nota señala que el canciller iraquí ha puesto al tanto a su homólogo ruso de los avances en el proceso de la queja contra la medida de Turquía que presentó en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).

Este contacto telefónico se ha mantenido mientras Rusia y Turquía viven momentos de elevada tensión a raíz del derribo de un bombardero ruso Su-24 por el Ejército turco el pasado 24 de noviembre cerca de la frontera turco-siria.
Turquía reveló la semana pasada que había desplegado cientos de militares en el norte de Irak para entrenar a las fuerzas kurdas en un área cercana a la norteña ciudad iraquí de Mosul, que está bajo el control del grupo terrorista EIIL (Daesh en árabe).
Sin embargo, Bagdad ha destacado en reiteradas ocasiones que el Ejército iraquí liberará Mosul sin ayuda de las fuerzas extranjeras.
La medida del Gobierno turco provocó la ira de las autoridades iraquíes. Para calmar los ánimos, el domingo, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, envió una carta a su homólogo iraquí, Haidar al-Abadi, en la que afirma: “No vamos a desplegar más tropas en Bashiqa hasta que sus preocupaciones sobre el tema se alivien”.
En reacción al citado despliegue turco miles de iraquíes salieron el viernes a las calles para denunciar la medida militar de Turquía en su país.
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