Arabia Saudí acusó el jueves a Yemen de haber dirigido una ofensiva con drones contra una central eléctrica de Medina, una de las ciudades más sagradas del Islam.
En respuesta a las nuevas acusaciones de Riad, el presidente del Consejo Político Supremo yemení, Mahdi al-Mashat, ha afirmado este viernes que “estas denuncias son un intento desesperado de desviar la atención de la opinión pública musulmana, que ya ha comprendido la verdadera naturaleza de la hostilidad del régimen de Al Saud hacia los lugares sagrados y la profanación de su santidad”.
“Responsabilizamos plenamente al régimen saudí de cualquier ataque contra La Meca, los peregrinos de la Mezquita Sagrada (Gran Mezquita de La Meca), Medina y la Mezquita del Profeta, así como de tratar de atribuir estos crímenes al pueblo musulmán de Yemen”, ha agregado.
En otra parte de sus afirmaciones, Al-Mashat ha destacado que “el pueblo musulmán de Yemen ha llevado a cabo una amplia campaña en defensa de la Mezquita Al-Aqsa frente a las principales potencias militares, Estados Unidos, Reino Unido e Israel, y asegura estar totalmente preparado para defender La Meca, la Mezquita Sagrada, Medina y la Mezquita del Profeta por todos los medios posibles”.
Asimismo, ha instado a los pueblos de la comunidad islámica a no dejarse engañar por las acusaciones y narrativas del régimen saudí, al que ha acusado de convertir la tierra de las dos Mezquitas Sagradas en un centro de entretenimiento y actividades consideradas inmorales bajo la excusa del ocio.
En este contexto, Al-Mashat ha añadido que el régimen saudí fue el primero en cometer crímenes contra la Mezquita Sagrada, los lugares sagrados del islam y los peregrinos, tras la entrada de sus fuerzas militares en La Meca y su ocupación hace un siglo.
Anteriormente, Arabia Saudí había acusado a las fuerzas yemeníes de lanzar un supuesto ataque contra La Meca, acusación que Saná rechazó de manera tajante.
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