El escándalo por leche contaminada con salmonella, de la segunda empresa alimentaria de Francia y la mayor productora de lácteos del mundo, tomó dimensiones globales.
El director de la compañía Lactalis, anunció que retiraron del mercado su leche en polvo para bebés en 83 países, asegurando que los distribuidores ya saben que deben retirar todos los lotes de los estantes. Emmanuel Besnier, que no se había expresado desde el inicio del escándalo sanitario, prometió además indemnizar a “todas las familias perjudicadas”.
El escándalo sanitario estalló hace varias semanas, cuando el Gobierno ordenó a la empresa retirar sus leches y otros productos infantiles de la fábrica de Craon, tras haber detectado una contaminación de salmonella.
La producción fue suspendida y la fábrica cerrada para ser descontaminada. Más tarde, la Fiscalía de París abrió una investigación por “heridas involuntarias” y “puesta en peligro de la vida de terceros”.
En Francia se detectaron 35 casos de salmonelosis en niños que habían consumido leche o un producto de alimentación infantil de Lactalis. Un bebé contrajo salmonelosis en España tras consumir leche infantil de la marca francesa, y en Grecia se está estudiando otro posible caso.
La salmonelosis es una intoxicación alimentaria que puede suponer desde una gastroenteritis benigna a infecciones más graves. Es potencialmente más peligrosa para los niños, los ancianos o las personas con un estado de salud delicado.
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