• El portaaviones estadounidense USS Theodore Roosevelt (CVN 71) en el mar de China Meridional.
Publicada: sábado, 30 de mayo de 2015 16:04
Actualizada: martes, 1 de noviembre de 2016 5:28

Cazas rusos tipo Su-24 han forzado este sábado a un destructor estadounidense a retirarse de las aguas neutrales en el este del mar Negro por un comportamiento “provocador”, informa la agencia oficial rusa RIA Novosti.

“La tripulación se estaba comportando de manera provocadora y agresiva, lo que causó la alarma entre los operadores y tripulación de la flota del mar Negro”, indican fuentes oficiales rusas.

Los cazas rusos Su-24 han demostrado que defienden los intereses del país y responden a la violación de sus fronteras marítimas, agrega la fuente.

“La tripulación se estaba comportando de manera provocadora y agresiva, lo que causó la alarma entre los operadores y tripulación de la flota del mar Negro”, indican fuentes oficiales rusas.

Una fuente de seguridad rusa asegura, asimismo, que los buques y aviones de guerra rusos están monitoreando de manera constante las aguas territoriales de la Federación de Rusia, y en caso necesario, listos para evitar con firmeza cualquier violación.

“Parece que los estadounidenses se han olvidado del incidente acaecido en abril de 2014 cuando un Su-24  hizo apagar todos los equipamientos del nuevo destructor USS Donald Cook”, añade.

Por su parte, el viceministro de Defensa ruso, Anatoli Antonov, ha asegurado en esta misma jornada que la navegación de destructores estadounidenses en las proximidades de las fronteras rusas constituye un peligro para la estabilidad y seguridad de Rusia.

El destructor de misiles de la marina estadounidense USS Ross (DDG 71), equipado con lanzamisiles de crucero tipo Tomahawk, misiles antiaéreos RIM 156 SM-2 y misiles antibuque RUM-139 VL-Asroc,  penetró en aguas del mar Negro el pasado 23 de mayo para participar en maniobras conjuntas con buques de guerra rumanos.

A principios de abril, Estados Unidos desplegó 12 aviones de ataque a tierra Thunderbolt II,  200 pilotos y equipamiento en Rumanía, un plan calificado de “belicoso” e “inadecuado” por el Kremlin.

Después de que en abril de 2014 se desató la crisis de Ucrania, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y EE.UU. decidieron reforzar sus actividades cerca de las fronteras marítimas rusas tanto en el mar Negro como en el Báltico y aumentar su presencia en la Europa oriental.

Moscú, por su parte, ha condenado la creciente presencia militar occidental en el este de Europa y advierte de que están provocando una carrera armamentística.

mjs/nii/