Mubarak pese a haber sido encontrado culpable, el exdictador podría salir en libertad según han declarado sus abogados al haber cumplido el periodo de prisión preventiva.
Con semblante satisfecho y acompañado al otro lado del banquillo por varios de sus simpatizantes, Mubarak escuchó el veredicto emitido este sábado en El Cairo por el Tribunal de Apelación.
El juez encontró culpables al exdictador y a sus hijos, Alaa y Gamal, de desviar fondos originalmente asignados a los gastos del Palacio Presidencial. En virtud de la sentencia, los tres acusados fueron condenados a tres años de cárcel y a pagar una multa de 125 millones de libras, el equivalente a 17 millones de dólares.
Tras conocerse el veredicto, la defensa de Mubarak se apresuró a recordar que el derrocado faraón ya ha cumplido con la pena de cárcel por lo que, con la ley en la mano, le correspondería quedar en libertad.
Se repite así la situación vivida en agosto de 2013, fecha en la que los medios llegaron a anunciar su puesta en libertad tras haber finalizado el periodo de prisión preventiva. Mubarak fue trasladado entonces a un hospital militar cairota por motivos de seguridad. Dos años después la noticia ha pasado por la prensa y por las calles sin pena ni gloria.
Tras esta única condena en firme entre todos los procesos de corrupción que afrontaba, a Mubarak le aguarda todavía una cita decisiva. El próximo 4 de junio le corresponderá decidir a la Corte de Casación si lo vuelve a jugar por presunta complicidad en la muerte de manifestantes o reduce todo el caso a cenizas.
Rocío López, El Cairo.
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