“En las últimas décadas, Estados Unidos ha atacado a Irán en más de 50 ocasiones; sin embargo, ha fracasado frente a la nación iraní”, subrayó el jueves el general de brigada Ahmad Zolqadr, asesor del comandante en jefe del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán.
Entre las acciones hostiles contra la República Islámica citó los sucesos de Kurdistán, una intentona golpista conocida como la operación ‘Noye’ en 1980, la fallida operación encubierta “Garra de águila” en el desierto de Tabas (centro de Irán) en abril de 1980, los asesinatos de científicos nucleares y los atentados perpetrados en 1981 contra autoridades iraníes por el grupo Muyahidín Jalq (MKO, por sus siglas en inglés), respaldado por EE.UU.
Zolqadr aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes se encuentran en su máximo nivel de preparación y destacó la disposición de sus combatientes a luchar y sacrificarse por el país.
Asimismo, señaló que el poder de Irán se sustenta en tres pilares fundamentales: el pueblo, las Fuerzas Armadas y el liderazgo. Según afirmó, estos elementos permiten al país mantener su posición frente a sus adversarios con resistencia, paciencia y preparación.
El general también destacó que la población lleva más de siete meses movilizada, lo que, a su juicio, demuestra su lealtad a la Revolución Islámica y a su liderazgo.
Estas movilizaciones populares se producen tras el asesinato del Líder mártir de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en rechazo a la agresión de EE.UU. e Israel y en defensa de su soberanía.
Durante estos meses, los manifestantes han salido a las calles por las noches para reiterar que la estabilidad y la soberanía de Irán no son negociables. Según las autoridades iraníes, esta determinación nacional no solo busca preservar la seguridad interna, sino también consolidar la posición del país como potencia regional frente a los actuales desafíos geopolíticos.
Finalmente, defendió el respaldo popular como eje central de la estrategia de la República Islámica. “Si contamos con el respaldo del pueblo, cualquier acción es posible. Esta doctrina ha demostrado su eficacia a lo largo de los últimos 45 años”, concluyó.
En su último intento por derrocar el sistema iraní, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión contra Irán el pasado 28 de febrero, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios altos funcionarios y comandantes, así como a cientos de civiles iraníes.
En el marco de su legítima respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron decisivos ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en la región y objetivos en los territorios ocupados por Israel.
El conflicto con Irán, que se ha prolongado durante siete meses, se convirtió en una guerra de desgaste para Washington y provocó una crisis energética tanto en Estados Unidos como a nivel global.
En esta tesitura, no solo desde Irán afirman la victoria del país persa ante Estados Unidos, sino que medios y analistas occidentales coinciden en ese resultado e instan al presidente estadounidense Donald Trump a salir de la guerra antes de que hundir más a su país.
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