• El jefer del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati, en la reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Bangkok, 14 de octubre de 2026.
Publicada: miércoles, 14 de octubre de 2026 18:27

Irán ha rechazado las afirmaciones sobre el colapso económico del país, calificándolas de una ilusión promovida por el gobierno de Estados Unidos.

“Las afirmaciones de que la economía iraní se está derrumbando no son más que una ilusión”, ha declarado este miércoles el presidente del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemati, durante las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Bangkok.

Hemati ha señalado que las principales prioridades del Banco Central de Irán son controlar la inflación, estabilizar las expectativas inflacionarias, mantener la estabilidad financiera y garantizar el funcionamiento continuo de los sistemas bancarios y de pago.

Asimismo, ha afirmado que la institución ha desempeñado un papel importante en la preservación de la estabilidad económica pese a las sanciones estadounidenses y otras presiones económicas. Entre sus medidas, ha destacado el suministro de divisas para la importación de productos esenciales y medicamentos, así como los esfuerzos para frenar la aceleración de la inflación.

 

El titular iraní también ha puesto de relieve el compromiso de Irán con la disciplina monetaria, el fortalecimiento de los marcos de política económica y la corrección de los desequilibrios macroeconómicos.

No obstante, ha advertido de que la eficacia de estas medidas debe evaluarse teniendo en cuenta las perturbaciones externas y las restricciones financieras que limitan el margen de maniobra del Gobierno para formular políticas económicas.

Hemati ha alertado además de que la persistente inestabilidad regional está afectando a los mercados energéticos, el transporte, el comercio y las inversiones.

A su juicio, una estabilidad duradera requiere respetar la soberanía nacional y las legítimas preocupaciones de seguridad, además de fomentar la cooperación basada en la responsabilidad mutua y los intereses compartidos.

En este contexto, ha instado al FMI a responder de manera más activa a los acontecimientos regionales, de acuerdo con su mandato de reforzar la cooperación monetaria internacional y supervisar el funcionamiento eficaz del sistema monetario internacional.

Hemmati ha pedido al FMI que preste mayor atención a las consecuencias económicas de los conflictos, las sanciones y las restricciones a los pagos internacionales en sus actividades de supervisión bilateral y multilateral.

Según Hemmati, el FMI debería examinar estos factores con el mismo rigor que aplica a las políticas económicas internas de los países.

También ha pedido que se apliquen criterios analíticos coherentes a todos los Estados miembros y que se promueva un diálogo más activo entre ellos sobre las medidas necesarias para mitigar los efectos de estas presiones.

Estados Unidos tras fracasar en sus objetivos militares en la agresión lanzada junto con el régimen israelí contra Irán el 28 de febrero, ha recurrido en gran medida a un bloqueo naval del petróleo iraní y a una nueva oleada de sanciones dirigidas contra la cadena de suministro militar de Irán y los intermediarios financieros que la respaldan.

Funcionarios estadounidenses, entre ellos el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el secretario de Estado, Marco Rubio, han promovido reiteradamente la narrativa de que Irán se encamina hacia una “catástrofe” económica y han insistido en que Teherán se verá obligado a capitular antes de las elecciones legislativas de medio mandato de EE.UU., previstas para noviembre.

Sin embargo, los dirigentes iraníes han rechazado estas previsiones, calificándolas de propaganda ilusoria.

ran/msm