• Edificio de la Cancillería de Irán, en Teherán.
Publicada: martes, 13 de octubre de 2026 22:56

Irán ha convocado al embajador británico en Teherán tras las acusaciones del Gobierno del Reino Unido, que atribuyó al país persa el supuesto incidente ocurrido en la base aérea de Fairford.

En respuesta a las acusaciones infundadas de altos funcionarios británicos, quienes atribuyeron a Irán el supuesto incidente ocurrido en la base militar de Fairford, Hugo Shorter, embajador británico en Teherán, fue convocado este martes por Alireza Yusefi, viceministro de Asuntos Exteriores y director general para Europa Occidental del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán.

Durante la reunión, se transmitió formalmente al embajador la enérgica protesta de la República Islámica por la actitud irresponsable y destructiva del Reino Unido hacia Irán.

Yusefi ha rechazado categóricamente los infundios del Gobierno británico y ha subrayado que, al culpar a Irán y formular acusaciones infundadas, los funcionarios británicos no pueden eludir su responsabilidad ni sus obligaciones internacionales por haber participado en la agresión militar perpetrada por Estados Unidos e Israel contra Irán, así como de su prolongado apoyo y acogida a grupos y agentes terroristas antiraníes.

 

Además ha condenado las acciones irresponsables del Reino Unido en el marco de su campaña de iranofobia y ha señalado que todas ellas contravienen las obligaciones internacionales de Londres en virtud del derecho internacional.

Asimismo, ha destacado que el Gobierno británico debe presentar sin demora las pruebas y la documentación que respalden sus acusaciones contra Irán en relación con el supuesto incidente ocurrido en la base aérea de Fairford.

Ha alertado que, de lo contrario, la República Islámica reconsiderará seriamente sus relaciones bilaterales con el Reino Unido, y el Gobierno británico será responsable de las consecuencias que puedan derivarse de ello.

Por su parte, el embajador británico ha declarado que transmitiría la posición de Irán a las autoridades competentes de su país.

La convocatoria del embajador británico se produjo después de las declaraciones del primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, quien afirmó recientemente que una presunta conspiración contra la base aérea de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) en Fairford había sido dirigida “casi con toda seguridad” por el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI).

La base aérea de Fairford, situada en el suroeste de Reino Unido, ha sido utilizada por bombarderos estadounidenses para llevar a cabo ataques contra territorio iraní. En marzo, el Reino Unido autorizó a Washington a utilizar esta instalación para operaciones específicas contra misiles iraníes. Desde entonces, se ha observado la presencia de bombarderos y otras aeronaves militares estadounidenses en la base, considerada la única instalación en territorio continental británico utilizada por Estados Unidos para este propósito.

A finales de septiembre, las autoridades británicas detuvieron a varios hombres cerca de la instalación por sospechas relacionadas con terrorismo y delitos con explosivos. Posteriormente, los sospechosos quedaron en libertad bajo fianza, sin que se hayan presentado públicamente pruebas concluyentes que vinculen a Irán con el caso.

Teherán ha insistido en que las acusaciones contra el país carecen de fundamento y ha advertido de que la participación británica en la facilitación de ataques contra Irán, mediante la cesión de bases e instalaciones militares, no puede quedar encubierta por campañas mediáticas ni acusaciones sin pruebas.

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