• La escuela primaria Shayare Tayebe de Minab, alcanzada el primer día de la guerra de agresión estadounidense-israelí contra Irán, 28 de febrero de 2026.
Publicada: sábado, 19 de septiembre de 2026 18:11

El vocero de la Cancillería de Irán ha rechazado alegaciones preparadas por EE.UU., afirmando que tales acusaciones del país norteamericano describen sus propias acciones.

“La portavoz de la Casa Blanca ha presentado una extensa lista de acusaciones contra Irán. Con una precisión sorprendente, la mayoría de estas acusaciones describen precisamente las mismas acciones que Estados Unidos ha iniciado, perpetrado o respaldado”, ha afirmado el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, en su cuenta de X.

Al citar una frase del Libro de los Proverbios, Baqai ha declarado que tal “desconexión de la realidad” y “acto de proyección” no deberían sorprender a nadie. “Cuando nadie persigue al malvado, este huye”, ha señalado el vocero persa.

Esas declaraciones se produjeron después de que la ONU señalara en un informe divulgado públicamente el jueves que Estados Unidos podría haber cometido crímenes de guerra al bombardear una escuela primaria y un complejo deportivo en Irán.

En reacción, la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, rechazó las conclusiones de la Organización, alegando que Irán es la única parte que ha cometido crímenes de guerra y que la ONU “no ha logrado nada en materia de derechos humanos durante décadas, mientras se dedica a propagar disparates carentes de seriedad”.

 

El 28 de febrero, primer día de la guerra no provocada que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán, Washington lanzó un ataque contra un concurrido complejo deportivo en Lamerd utilizando un misil de ataque de precisión (PrSM, por sus siglas en inglés), matando a 21 jóvenes que se encontraban en el recinto en ese momento y dejando a otros 100 heridos.

El ataque tuvo lugar el mismo día en que un misil de crucero Tomahawk estadounidense impactó contra la escuela primaria Shayare Tayebe en la ciudad de Minab, en la provincia de Hormozgán, en el sur de Irán, dejando unos 170 muertos, en su mayoría niños y estudiantes.

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