El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán ha denunciado, en un comunicado emitido este sábado, los recientes ataques de EE.UU. contra varios petroleros en aguas iraníes, calificándolos de una continuación de la guerra de agresión de Washington contra el país y de su bloqueo al comercio marítimo iraní.
La Cancillería iraní ha señalado que estas acciones “constituyen una clara violación del párrafo 4 del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, constituyen un crimen de guerra y representan una amenaza abierta para la paz internacional y la seguridad de la navegación comercial”.
Asimismo, ha reafirmado la determinación de Irán de defender firmemente su soberanía y sus intereses nacionales frente al terrorismo de Estado de EE.UU. y sus acciones agresivas, incluida la guerra económica de Washington que se ha materializado en el mantenimiento del bloqueo naval y el hostigamiento de buques comerciales.
La Cancillería iraní ha advertido además de que EE.UU., así como sus aliados y socios, serán responsables de las consecuencias derivadas de las continuas acciones hostiles e intervencionistas de Washington en la región.
El sábado, el ejército terrorista y agresor estadounidense, en una acción brutal y fruto de su desesperación por impedir el cierre del estrecho de Ormuz, atacó tres petroleros pertenecientes a la República Islámica de Irán, causando daños.
En respuesta, la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) atacó tres petroleros que transitaban por una ruta no autorizada del estrecho de Ormuz y tres embarcaciones vinculadas a Estados Unidos en otras zonas.
Las agresiones de EE.UU. se producen mientras Washington no ha logrado socavar el control de Irán sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica del Golfo Pérsico. De hecho, Irán mantiene el control del estrecho de Ormuz desde los primeros días de la agresión estadounidense-israelí contra el país, iniciada a finales de febrero.
Los últimos acontecimientos se produjeron días después de que Irán y Estados Unidos intercambiaran ataques a principios de esta semana.
El 1 de septiembre, ataques con misiles estadounidenses alcanzaron varios puntos del sur de Irán y, en la provincia de Juzestán, dejaron varios mártires y heridos.
La misma jornada, las fuerzas estadounidenses atacaron un edificio residencial en Kuhestak, en la provincia de Hormozgán, mientras se celebraba una boda, dejando al menos cinco mártires y 68 heridos, entre ellos mujeres y niños.
En respuesta, las Fuerzas Armadas de Irán lanzaron una serie de ataques de represalia con misiles y drones contra posiciones militares estadounidenses en Irak, Jordania, Kuwait y Baréin.
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