Según la declaración final emitida por los dos países mediadores, es decir Pakistán y Catar, tras las conversaciones de la semana pasada en Zúrich, el canal se creó para evitar incidentes en la vía marítima estratégica que pudieran derivar en un conflicto militar y para implementar las disposiciones del artículo cinco del memorando de entendimiento de Islamabad, según ha informado la cadena iraní en lengua inglesa Press TV, en un informe exclusivo divulgado hoy viernes.
Irán ha recalcado que, según el acuerdo alcanzado, cualquier tránsito por el estrecho de Ormuz debe realizarse por las rutas anunciadas por la República Islámica.
El viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Qaribabadi, subrayó en la misma jornada que “no se puede garantizar el paso seguro por el estrecho de Ormuz con acuerdos ambiguos, rutas paralelas o decisiones que no tengan en cuenta el papel de Irán como estado costero”.
Además, advirtió de que cualquier falta de coordinación con Teherán conllevaría la suspensión de las rutas paralelas.
En virtud del acuerdo provisional de 14 puntos firmado el 18 de junio, que puso fin a la guerra desencadenada por los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, Teherán acordó hacer todo lo posible para garantizar el paso seguro de los buques comerciales durante 60 días sin coste alguno.
El artículo 5 del memorándum también prevé conversaciones entre Irán y Omán para definir la futura administración del estrecho y los servicios marítimos de conformidad con el derecho internacional y los derechos soberanos de los Estados ribereños.
En consonancia con ese marco, los funcionarios iraníes afirman que el papel de Teherán es fundamental para cualquier acuerdo futuro. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional ha creado una Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico para tramitar las solicitudes de tránsito de buques, que exige solicitudes previas y el cumplimiento de las rutas y horarios establecidos.
Irán y Omán también han formado un grupo de trabajo conjunto, integrado por funcionarios de sus respectivos ministerios de Asuntos Exteriores, para debatir la futura administración del estrecho, los servicios marítimos y los costes asociados. Ambas partes han reiterado que todos los acuerdos deben respetar plenamente la soberanía y los derechos soberanos de los Estados ribereños.
El asunto cobró mayor urgencia después de que Omán anunciara el miércoles el establecimiento de dos rutas marítimas temporales a través del estrecho, en coordinación con la Organización Marítima Internacional. Las autoridades iraníes rechazaron esta medida, insistiendo en que la única ruta autorizada es la designada por Teherán.
Irán también rechazó enérgicamente una declaración conjunta de Estados Unidos y el Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico (CCG) que abogaba por la “navegación libre, incondicional y sin restricciones”, sin peajes ni intentos de controlar la vía marítima. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní calificó dicha declaración de “intervencionista, irresponsable y provocadora”.
Las últimas gestiones diplomáticas se produjeron tras un incidente ocurrido el jueves, en el que un “objeto desconocido” impactó contra el buque Ever Lovely, con bandera de Singapur, cerca de Omán. Se informó que los 21 tripulantes se encontraban a salvo y el buque continuó su viaje, aunque la Organización Marítima Internacional suspendió temporalmente sus operaciones de escolta en el estrecho.
El jueves, el vicepresidente estadounidense JD Vance declaró que Irán y las fuerzas armadas estadounidenses estaban a punto de establecer un canal de comunicación directo como parte de los esfuerzos para reducir las tensiones.
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