Amnistía Internacional (AI) ha denunciado este jueves la falta de transparencia de Estados Unidos sobre la agresión militar perpetrada el 28 de febrero contra la escuela Shayare Tayebe, en la ciudad iraní de Minab, provincia meridional de Hormozgán, casi cuatro meses después del ataque que causó la muerte de 168 niñas y niños.
La directora nacional de Relaciones Gubernamentales y Defensa de Amnistía Internacional Estados Unidos, Amanda Klasing, ha señalado que “han pasado cuatro meses desde el ataque aéreo estadounidense más mortífero contra civiles que se recuerda en tiempos recientes” y que todavía no existen respuestas claras sobre las causas del bombardeo ni sobre los responsables de la operación.
“¿Por qué tarda tanto? La ciudadanía y las familias de las víctimas deben tener transparencia y rendición de cuentas, y las familias deben obtener la verdad, justicia y reparaciones”, ha afirmado.
Klasing ha criticado las declaraciones “contradictorias” del presidente estadounidense, Donald Trump, y ha acusado al Pentágono de obstaculizar las labores de supervisión del Congreso.
En este contexto, ha denunciado que los legisladores y la opinión pública están cada vez más frustrados por la respuesta repetitiva del secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, y de otros funcionarios, quienes indican que el incidente sigue bajo investigación.
Amnistía Internacional ha reiterado que “el ejército estadounidense fue responsable” del “ataque con misiles Tomahawk de precisión contra una escuela llena de niños”. Klasing ha sostenido que el Pentágono disponía de medios suficientes para verificar que el edificio era una escuela y no un objetivo militar.
“Cuando existan pruebas suficientes, las autoridades competentes deben procesar a cualquier persona sospechosa de responsabilidad penal”, ha recalcado.
Amnistía Internacional ha exigido al Pentágono que concluya de forma urgente la investigación y publique sus resultados. Asimismo, ha reclamado la rendición de cuentas de los responsables y el restablecimiento de los mecanismos para mitigar los daños a civiles.
Ha advertido que cualquier respuesta que no garantice transparencia y rendición de cuentas “equivaldría a encubrir una grave violación del derecho internacional humanitario y a traicionar a las víctimas y supervivientes de este horrible ataque.”
De acuerdo con los reportes difundidos, el centro educativo fue alcanzado por varios impactos consecutivos de misiles Tomahawk, fabricados por la empresa estadounidense Raytheon en Tucson, Arizona.
El ataque dejó 168 muertos y más de 96 heridos después de que la escuela fuera alcanzada dos veces por misiles estadounidenses mientras 264 alumnos asistían a clases. En este contexto, la ONU condenó el ataque y pidió una investigación inmediata.
La agresión estadounidense-israelí contra los niños iraníes se ha intensificado en los últimos dos años, con dos oleadas de ataques contra el país que han dejado decenas de niños muertos y heridos.
Durante la última guerra de agresión contra Irán, los civiles iraníes sufrieron graves daños en medio de los incesantes ataques aéreos estadounidenses e israelíes entre el 28 de febrero y el 7 de abril de 2026. Los ataques aéreos asesinaron al menos a 3519 personas, incluidos 3002 hombres y 517 mujeres, según las últimas cifras, y causaron una destrucción y daños generalizados a la infraestructura civil.
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