Zahra Ershadi, viceministra y directora general para las Américas del Ministerio de Relaciones Exteriore de Irán, hizo hincapié este jueves en que la decisión del gobierno costarricense, que es contraria al derecho y las normas internacionales y que parece haber sido tomada bajo la influencia y la presión de Estados Unidos e Israel, crea un precedente peligroso en las relaciones internacionales e implica una responsabilidad internacional para Costa Rica.
Ershadi afirmó que, si bien la República Islámica de Irán ha sido objeto de ataques militares ilegales por parte de Estados Unidos e Israel, y el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) defiende al país en nombre de la nación iraní, la acción de Costa Rica al calificar a esta institución nacional constituye una concesión a la violación de la ley y una complicidad en los crímenes cometidos por Estados Unidos y el régimen israelí.
Refiriéndose al CGRI como una institución soberana arraigada en la nación iraní que deriva su legitimidad de la Constitución y la voluntad del pueblo, Ershadi señaló que su deber, junto con el de las demás fuerzas armadas, es proteger la independencia, la integridad territorial y la seguridad nacional del país.
Concluyó que la campaña de Estados Unidos y del régimen israelí para obligar a otros países a etiquetar a las Fuerzas Armadas de Irán no tendrá ningún efecto sobre la voluntad de los guardianes de la patria de defender la seguridad de Irán.
El miércoles, Costa Rica designó al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán, a los movimientos de Resistencia regionales, Hezbolá del Líbano, HAMAS de Palestina, y Ansarolá de Yemen, como organizaciones terroristas, según confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores del país. Según el comunicado, el gobierno tomó la decisión el lunes.
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