“No dejaremos de apoyar al Gobierno sirio y estamos respaldando desde hace 30 años a Hezbolá (Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano), y esa no es una novedad”, ha dicho el asesor del Líder de la Revolución Islámica de Irán para Asuntos Internacionales.
“No dejaremos de apoyar al Gobierno sirio y estamos respaldando desde hace 30 años a Hezbolá (Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano), y esa no es una novedad”, ha dicho Velayati, en una entrevista concedida al diario libanés As Safir, publicada este martes.
De acuerdo con el funcionario persa, Teherán apoya a la Resistencia libanesa con base en una “firme creencia, ya que el enemigo sionista, es un enemigo común de todos nosotros”.
Ha denunciado un plan del Congreso de EE. UU. para desintegrar Irak, asegurando que la República Islámica de Irán hará frente a cualquier tentativa encaminada a dividir Irak u otros países de la zona.
“Nosotros ayudamos a Irak, ya que eso beneficia tanto nuestros intereses, como a otras naciones de la región, y este país debería mantenerse integrado y seguro”, ha agregado.
“Nosotros ayudamos a Irak, ya que eso beneficia tanto nuestros intereses, como a otras naciones de la región, y este país debería mantenerse integrado y seguro”, ha agregado Velayati.
El mencionado plan es una iniciativa del Congreso estadounidense para suministrar armas y dinero directamente a las comunidades suníes y kurdas de Irak, sin consultar al Gobierno central de Bagdad (capital iraquí).

El Gobierno iraquí se opuso al anuncio hecho recientemente por el Congreso para proveer asistencia militar directa a las fuerzas kurdas Peshmerga y clanes suníes a partir de la Ley de Defensa Nacional de 2006, pues se trata a esas comunidades como "dos Estados" y se incentiva más divisiones y regionalismo en el territorio iraquí.
En cuanto a la agresión de Arabia Saudí a Yemen, Velayati ha dicho que “dicha guerra no favorece a los saudíes” y que sin duda Riad sufrirá consecuencias de su acto intervencionista en Yemen.
“En reiteradas ocasiones aconsejamos a los saudíes, pero ellos continuaron su agresión (a Yemen), y prendieron un fuego que ya no pueden extinguirlo”, ha dicho.
Ha rechazado además, la alegación de Arabia Saudí de que ese régimen está luchando contra el dominio de Irán en Yemen y recalcado: “Ni un militar iraní se encuentra en Yemen”.
El 26 de marzo, Arabia Saudí comenzó una ofensiva aérea contra Yemen sin el aval de las Naciones Unidas, pero con la luz verde de EE. UU., en un intento por restaurar en el poder a Abdu Rabu Mansur Hadi, un fiel aliado de Riad. Miles de civiles han perdido la vida y más de 6000 han resultado heridos en los incesantes bombardeos.

Irán ha rechazado tajantemente las infundadas acusaciones planteadas por Arabia Saudí y varios de sus aliados, basadas en que Teherán apoya al movimiento popular yemení Ansarolá.
Desde el inicio de la crisis en el país árabe, Irán ha rechazado cualquier injerencia foránea, y ha presentado un plan de cuatro puntos para poner fin a los conflictos en Yemen y acabar así con la agresión saudí.
“Un alto al fuego total”, la entrega de “ayuda humanitaria”, un “diálogo yemení-yemení” y la formación de un “gobierno de base amplía”, son los cuatro puntos que conforman la propuesta de Teherán.
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