Colectivos civiles marcharon en Lima para visibilizar el sufrimiento causado por las políticas de dominación e intereses imperialistas de Estados Unidos. Durante la movilización, la ciudadanía exigió detener el saqueo de las potencias y denunció el impacto criminal de sus medidas coercitivas.
Estados Unidos continúa agrediendo e imponiendo su hostilidad contra Irán mediante el descarado incumplimiento de los compromisos internacionales.
Keiko Fujimori, presidenta electa, manifestó su total alineamiento a Estados Unidos para trabajar bajo sus términos desde el primer día. Este acercamiento busca consolidar la agenda de Washington tras el respaldo diplomático a su cuestionado triunfo.
La compra de armamento a Estados Unidos por miles de millones de dólares es el más claro ejemplo de la fuerte dependencia del Estado peruano respecto a la política y el poder imperialista, en lugar de priorizar la inversión en otras necesidades sociales.
Aarón Rodríguez, Lima
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