La tarde de este 14 de octubre se confirmó en Panamá la primera persona fallecida a consecuencia del sismo con magnitud de 7.5 que estremeció al país el pasado 9 de octubre. Desde entonces, cerca de 500 réplicas cuantificadas por el Instituto Nacional de Geociencias mantienen en incertidumbre a la población a pesar de comentarios que sugieren que lo peor ha terminado.
Comunidades como Penonomé, Los Pozos, Macaracas o la Villa de Los Santos se encuentran entre las principales afectadas.
Se trata de lugares cercanos al epicentro del temblor en la península de Azuero, concretamente en la comunidad de La Pitaloza en la provincia de Herrera, un área que hace más de un año viene experimentando problemas de contaminación en sus fuentes de agua potable.
Allí, algunas autoridades locales y víctimas del sismo continúan denunciando demoras en la entrega de asistencia por parte del gobierno central.
Medicina, alimentos y refugio están en primer lugar de las necesidades de unas 12 mil personas impactadas directamente.
Además de las 5700 casas afectadas según el Ministerio de Vivienda (Miviot) el Ministerio de Salud habla del impacto en unas 67 instalaciones médicas y desde educación, al menos 35 planteles se derrumbaron completamente en áreas rurales.
John Alonso, la región de Azuero en Panamá.
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