En un comunicado publicado este jueves, el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) ha condenado enérgicamente la decisión del Gobierno colombiano de abrir una embajada en Al-Quds (Jerusalén) ocupada, al considerar que esta medida constituye una “vulneración de los derechos del pueblo palestino y una violación del derecho internacional y de las resoluciones de Naciones Unidas que rechazan cualquier cambio en el estatus jurídico de la ciudad”.
Tras recordar que Al-Quds es un “territorio palestino ocupado” por el régimen de Tel Aviv, HAMAS ha señalado que la apertura de la embajada supone un “retroceso” respecto a las posiciones del expresidente colombiano Gustavo Petro, quien rompió relaciones diplomáticas con la ocupación israelí a raíz de la guerra de genocidio en la Franja de Gaza.
Además, ha considerado que este cambio de postura constituye un “alineamiento con la ocupación” y una “apuesta condenada al fracaso”, en un momento en que el aislamiento internacional del régimen sionista va en aumento.
HAMAS ha instado al Gobierno colombiano a revocar inmediatamente la decisión y a abstenerse de dar este paso, que, según ha advertido, “vulnera los derechos del pueblo palestino”, niega la justicia de su causa y desconoce su derecho a la autodeterminación y a establecer un Estado palestino independiente con Al-Quds como capital.
Por su parte, la Liga Árabe (LA) condenó el miércoles la apertura de la embajada colombiana en Al-Quds ocupada, al considerar que la medida viola las resoluciones internacionales.
Además, advirtió de las consecuencias de esta decisión, adoptada pese a las reiteradas advertencias a Bogotá, y exigió al Gobierno colombiano que la revoque. Asimismo, recordó las resoluciones 478 (1980) y 2334 (2016) del Consejo de Seguridad de la ONU y reafirmó su apoyo a un Estado palestino independiente y soberano, con Al-Quds Este como capital.
Abelardo de la Espriella, nuevo presidente colombiano de derecha, tras la llegada al poder anunció en julio su intención de abrir una embajada en Al-Quds ocupada. La medida marca un giro en la política exterior del país suramericano, después de que el anterior mandatario rompiera relaciones diplomáticas con Israel en 2024 en respuesta a la guerra israelí contra Gaza.
El nuevo Gobierno busca restablecer y reforzar los vínculos con Tel Aviv, incluida la reactivación del acuerdo de libre comercio.
Con esta decisión, Colombia se suma a Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Fiyi, Nauru y la región separatista de Somalilandia, que han trasladado sus embajadas a Al-Quds o establecido sedes diplomáticas en la ciudad.
La medida contrasta con la posición de la mayoría de la comunidad internacional, que considera Al-Quds un territorio palestino ocupado y rechaza trasladar allí sus embajadas.
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