• Parviz Sabeti, exdirector adjunto de SAVAK.
Publicada: lunes, 13 de febrero de 2023 16:40

Unos cientos de personas se manifestaron el sábado en Los Ángeles, EE.UU., coincidiendo con el 44.º aniversario de la Revolución Islámica, pidiendo un “cambio de régimen” en Irán.

Los participantes incluyeron a los miembros del grupo terrorista antiraní, Muyahidín Jalq (MKO, por sus siglas en inglés), monárquistas leales a la familia Pahlavi (la última familia monárquica iraní antes de la Revolución) y una cara familiar que alegremente posó para fotografías en medio del circo.

Luciendo una camiseta azul y una gorra de béisbol blanca, el exdirector adjunto de SAVAK, la llamada “policía secreta” de Mohamad Reza Pahlavi, conocida por sus torturas en tercer grado y otros graves abusos contra los derechos humanos, estuvo presente con su familia en la reunión de los defensores del “cambio de régimen”.

Parviz Sabeti se veía igual, inicuo y despiadado, cuando se unió a la llamada consigna “zan, zendegui, azadi” (en español: mujer, vida, libertad) afuera del Ayuntamiento de Los Ángeles con su hija, quien publicó las imágenes (ahora virales) en Twitter.

“Hace 44 años, nuestro país natal cayó en la oscuridad. Espero que este año traiga luz y solidaridad”, tuiteó Pardis Sabeti, sin mencionar la oscuridad que su infame padre trajo a la vida de millones de iraníes comunes, incluidas mujeres de su edad.

La ironía no pasó desapercibida para las personas que han experimentado, presenciado o escuchado acerca de la tortura despiadada de SAVAK contra presos políticos y ciudadanos comunes, incluidas mujeres, en los años anteriores a la Revolución de 1979.

Hay evidencia documentada de cómo los agentes encubiertos de SAVAK, que trabajaban directamente bajo las órdenes de Sabeti, intimidaban, arrestaban, torturaban, violaban y mataban a mujeres durante la dictadura de Pahlavi. Los relatos son tan horribles que recuerdan a uno de los campos de concentración nazis.

Se pueden encontrar rastros en archivos de periódicos, artículos de investigación, libros y en la inquietante prisión convertida en museo en el centro de Teherán, que ofrece una visión de las técnicas de tortura utilizadas por SAVAK.

Para la gran mayoría de estas víctimas, especialmente mujeres, la tortura no solo dañó sus cuerpos, sino que dejó cicatrices indelebles en sus mentes, con las que continúan viviendo o con las que ya han muerto. 

Sabeti se salió con la suya y escapó del país antes de que el Imam Jomeini regresara triunfalmente en febrero de 1979 y la República Islámica reemplazara a la dictadura de la familia Pahlavi, respaldada por Occidente. El notorio maestro de espías encontró refugio en Occidente, que insiste en los derechos humanos. 

El sábado, flanqueado por su familia y amigos cercanos, Sabeti posó para fotografías en el mitin de Los Ángeles, quizás por primera vez desde que escapó de Irán hace más de cuatro décadas. Su aparición en el mitin en sí mismo pone un gran signo de interrogación en la agenda de sus organizadores. 

SAVAK se estableció en 1957 con la ayuda de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. y el servicio de espionaje israelí (el Mossad). La agencia fue investida con amplios poderes para usar la tortura contra aquellos que expresaron su disidencia contra los Pahlavíes. El ahora Museo Ebrat en Teherán fue solo una de las instalaciones de tortura utilizadas por la temida “policía secreta”.

Sabeti y sus mercenarios se especializaron en tortura bajo custodia, juicios falsos y ejecuciones sumarias. Curiosamente, algunas de sus víctimas eran miembros del equipo terrorista MKO, a quienes ahora se puede ver codeándose con él. 

Muchos de los interrogados y torturados bajo la custodia de SAVAK eran estudiantes universitarios, tanto musulmanes devotos como izquierdistas seculares. Quien decía la verdad al poder afrontaba las consecuencias. Muchos estudiantes fueron envenenados en la prisión de Evin o ejecutados sin juicio y sin informar a sus familias.

Después de décadas de hibernación, el notorio criminal concedió una entrevista en febrero de 2012 y negó haber estado involucrado en torturas u otras formas de violencia contra los presos. Los comentarios provocaron un volcán de ira e indignación de aquellos que habían estado en el extremo receptor de su indecible horror.

Un total de 198 expresos políticos que habían sufrido brutales torturas a manos de Sabeti y sus secuaces emitieron una declaración enérgica después de la publicación de la entrevista. No estaban de humor para perdonar u olvidar. 

El sábado, luego de su primera aparición pública en más de 40 años, las redes sociales volvieron a estallar en ira, criticándolo por fingir solidaridad con el pueblo de Irán cuando en realidad debería ser juzgado por horrendos crímenes contra ellos.

“Es extraño que en estos años, las víctimas de la tortura SAVAK que ahora viven en Estados Unidos y Europa no hayan emprendido ninguna acción legal especial contra Parviz Sabeti”, tuiteó el analista de política exterior y abogado Reza Nasri, y agregó que “la base legal necesaria” existe para su enjuiciamiento.

“Sabeti era el número dos de SAVAK y supervisó la tortura, el secuestro y el asesinato de los entonces miembros de la oposición. El nombre de Sabeti “era sinónimo de muerte y tortura” para muchos iraníes”, tuiteó Setareh Sadeqi, comentarista político y presentadora de podcast. “No lo hemos olvidado”.

“La diáspora iraní en pocas palabras. Su corriente tío iraní en EE.UU., con su camisa azul, es Parviz Sabeti, un oficial de alto rango de SAVAK conocido por sus técnicas de tortura durante la era Pahlavi. El tipo extraña su tortura sanguinaria con su falsa solidaridad”, escribió Arya, investigador y escritor.

“El blanqueo de gente como Parviz Sabeti da la noticia de un largo camino que debemos recorrer juntos muchas veces”, escribió otra usuaria de Twitter, Leila.


Syed Zafar Mehdi es un periodista, comentarista político y autor radicado en Teherán, capital iraní. Ha informado durante más de 13 años desde India, Afganistán, Pakistán, Cachemira y Asia occidental para publicaciones líderes en todo el mundo.