• Imagen de la vivienda donde se celebraba una boda, tras el ataque con bomba de Estados Unidos. en Kohstek, en el condado de Sirik, sur de Irán. 1 de septiembre de 2026.
Publicada: jueves, 3 de septiembre de 2026 10:28

El periódico estadounidense New York Times determinó tras investigaciones que la bomba que impactó una boda en el sur de Irán era de fabricación estadounidense.

El diario llegó a esa conclusión tras analizar imágenes, restos de munición, los testimonios de residentes y funcionarios locales, así como vídeos del lugar del ataque aéreo estadounidense perpetrado el martes por la noche contra una boda en Kuhestak, en el condado de Sirik, sur de Irán.

El New York Times informó el miércoles que un análisis visual de las imágenes del ataque, junto con la evaluación de un experto en armamento, indica que la munición utilizada era un tipo de bomba empleado por las fuerzas estadounidenses y que fue lanzada en el marco de los ataques de Washington contra el sur de Irán.

La Media Luna Roja iraní informó de que al menos cinco invitados, entre ellos un niño, murieron en el ataque y que otras 68 personas resultaron heridas.

 

Una de las asistentes, identificada por el medio neoyorquino como Mutahareh, había publicado la noche anterior imágenes de la ceremonia de henna de las mujeres. Tras el ataque, difundió otra fotografía en la que aparecía llorando y escribió que aquella noche debía haber sido “una noche de amor y risas”, pero que la boda se había convertido en un funeral y una noche que debía ser dulce quedaría para siempre marcada por la tragedia.

“En la boda nadie estaba enriqueciendo uranio y la boda tampoco estaba cerca de una zona militar”, escribió Mutahareh.

Vídeos difundidos después del ataque muestran también a residentes desplazándose con linternas entre edificios dañados mientras los equipos de emergencia trabajaban en la zona. El NYT asegura haber verificado el lugar y el momento en que fueron grabadas las imágenes mediante fotografías satelitales y otras evidencias.

Trevor Ball, analista del Servicio de Investigación de Armamento de este periódico, destacó que los restos del arma observados en las imágenes tras el ataque coinciden con los componentes de una bomba guiada utilizada por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) y no forman parte del arsenal de las fuerzas iraníes.

El experto señala que las aletas traseras y el revestimiento especial de los restos coincidían con las características de una bomba estadounidense JSOW. Las dimensiones de las piezas recuperadas y el patrón específico de los tornillos del cuerpo de la munición también respaldarían esta identificación.

El diario indica que en un vídeo difundido ese mismo día por Centcom podía observarse una bomba similar a una JSOW bajo el ala de un avión de combate estadounidense que se dirigía a realizar operaciones contra Irán.

Preguntado por el ataque contra la boda y por el tipo de munición utilizado, Tim Hawkins, portavoz de Centcom, afirmó que el Ejército estadounidense “nunca ataca deliberadamente a civiles”.

El Centcom previamente había alegado como de costumbre que sus ataques estaban dirigidos contra centros de comunicaciones y otras instalaciones que, según Washington, estaban bajo control de las fuerzas armadas iraníes.

De acuerdo con el New York Times, uno de los ataques estadounidenses nocturnos en Kuhestak alcanzó una gran torre de telecomunicaciones próxima al puerto, que posteriormente cayó sobre una calle cercana a una tienda y varios edificios residenciales. Otro ataque impactó, sin embargo, contra un edificio situado en la zona residencial donde se celebraba la boda.

Las imágenes del edificio muestran un gran agujero en el techo, muros de hormigón perforados, puertas destrozadas, techos derrumbados y una gran cantidad de escombros.

Un fotógrafo identificado como Kian, que se encontraba a poca distancia de la vivienda atacada, declaró que antes de la explosión escuchó un sonido similar a un silbido procedente del mar.

Después de la explosión, según su testimonio, se cortaron la electricidad y las comunicaciones móviles, mientras el olor a pólvora llenaba la zona. Al acercarse al lugar de la boda, escuchó gritos y llantos y vio a personas trasladando a niños pequeños en brazos hacia hospitales utilizando camionetas y cualquier vehículo disponible.

“La bomba impactó en la parte de la celebración destinada a las mujeres. Por eso la mayoría de los heridos son mujeres y niños”, relató.

Adil Haque, profesor de Derecho Internacional de la Universidad Rutgers, sostuvo que el ejército estadounidense debe explicar lo ocurrido, ya que, a su juicio, el incidente “parece inexplicable e indefendible”. El profesor añadió que no había indicios visibles de la existencia de un objetivo militar en las inmediaciones del edificio donde se celebraba la boda.

Irán rechaza la negación estadounidense del ataque a civiles en el país

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baqai, rechazó el miércoles enérgicamente la negación del portavoz del Centcom, por haber negado el brutal crimen de guerra en Sirik y afirmar que Estados Unidos no ataca a civiles.

Baqai afirmó que Hawkins había “olvidado su propio historial militar (de EE.UU)”, citando los ataques a Kakarak en 2022, Mukaradeeb en 2004, Deh Bala y Wech Baghtu en 2008, así como los ocurridos en Afganistán e Irak.

Recordó además que incluso la serie estadounidense Homeland mostró un ataque con drones estadounidenses contra una boda en Pakistán que causó la muerte de unos 40 civiles. “La realidad es tan espantosa que ni siquiera la propaganda estadounidense se ha atrevido a afirmar lo que Hawkins hace hoy", escribió Baqai. “Sirik no es una historia. Los civiles son reales. Las víctimas son reales”, concluyó.

Estados Unidos, junto a Israel, inició en junio del 2025 una guerra de agresión contra Irán, tras doce días de confrontación retomó sus ataques el 28 de febrero, apuntando blancos civiles. Ese mismo día asesinó al Líder de Irán, a más de 165 niños de una escuela primaria, a al menos 21 personas en un deportivo y la lista ha ido en aumento.

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