El expresidente compareció ante la Corte por el caso Pandora II y continuará el proceso bajo medidas cautelares, una decisión que vuelve a generar cuestionamientos sobre impunidad e independencia judicial.
El Ministerio Público acusa al exmandatario Juan Orlando Hernández por fraude y lavado de activos y solicitó su detención judicial. Sin embargo, el juez resolvió imponerle medidas cautelares mientras continúa el proceso.
Hernández rechaza los señalamientos de privilegios y sostiene que existen presiones para influir en las instituciones encargadas de procesarlo.
Desde otros sectores cuestionan esa versión y advierten que las decisiones adoptadas alrededor del caso evidencian problemas más profundos dentro de la institucionalidad hondureña.
La defensa del expresidente insiste en una persecución política. Sus críticos sostienen, por el contrario, que su influencia continúa vigente dentro del Estado y de su propio partido.
El avance del caso Pandora II pondrá a prueba la capacidad del sistema judicial hondureño para responder a las acusaciones de corrupción contra una figura que conserva un importante peso político en el país.
Daniel Sierra, Honduras, Tegucigalpa
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