El programa Negro y Blanco con Eduardo Artés de HispanTV aborda la situación política actual en Guatemala, un país asediado por la intervención de Estados Unidos, la corrupción y la pobreza, que eligió el 20 de agosto pasado a un nuevo presidente, Bernardo Arévalo, quien debe asumir el cargo en enero de 2024.
La historia del país centroamericano, con un 45 por ciento de la población de origen indígena y casi 50 por ciento rural, está marcada por el feudalismo y caciquismo y la súper explotación por parte de EE.UU.
Este país, servil a las políticas de EE.UU., ha sufrido una constante crisis social económica y política. Sólo en un corto período entre los años 50 y 54 vivió un intento de soberanía, de desarrollo y de industrialización con Jacobo Arbenz Guzmán, elegido entonces como presidente del país en unas elecciones libres.
Sin embargo, los sueños del pueblo guatemalteco para el desarrollo y la soberanía se destruyeron con un golpe de Estado en 1954 tramado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. que derrocó a Arbenz por oponerse a los intereses de la United Fruit Company, la firma estadounidense que saqueaba los recursos del país especialmente el café, banano y plátano.
Ahora, casi 70 años después de esa trama golpista, ha nacido un gobierno del deseo del pueblo guatemalteco de la reconstrucción, la soberanía, y de la democracia con la elección de Bernardo Arévalo en los comicios.
Sin embargo, todavía antes de asumir el poder Arévalo ha denunciado ser blanco de una persecución y advertido sobre la posibilidad de un golpe de Estado en su contra.
La llegada al poder de Arévalo podrá fin a un periodo de 12 años de gobiernos de derecha, apoyada por EE.UU. y las potencias neoliberales.
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