• Se emplean gases lacrimógenos durante las protestas estudiantiles en Lyon, Francia, el 24 de octubre de 2026 (Foto: REUTERS).
Publicada: sábado, 24 de octubre de 2026 17:17

Miles de personas vuelven a las calles de Francia para protestar contra el coste de la vida, en medio de gases lacrimógenos y detenciones.

Las protestas contra el encarecimiento del coste de la vida se han extendido por distintas ciudades de Francia, donde miles de personas han vuelto a salir este sábado a las calles en medio de un amplio despliegue policial, el uso de gases lacrimógenos y numerosas detenciones.

Las manifestaciones han comenzado en varias ciudades francesas, pese a las restricciones impuestas por las autoridades. Para garantizar la seguridad, el Gobierno ha desplegado a 70 000 policías y gendarmes en todo el país. El ministro del Interior, Laurent Núñez, ha anunciado que se habían practicado 135 detenciones hasta las 13:00, hora local.

En París, la principal manifestación ha partido poco después de las 14:00 desde la Puerta de Italia, con destino a la Puerta de Vincennes. La Prefectura de Policía modificó el recorrido previsto, una decisión criticada por el dirigente de La Francia Insumisa (LFI), Jean-Luc Mélenchon, quien ha instado al presidente Emmanuel Macron a atender las reivindicaciones de los estudiantes. Además, 24 estaciones del metro parisino han permanecido cerradas desde las 9:00 por motivos de seguridad, por orden de la Prefectura de Policía.

En Lyon, la Policía ha empleado gases lacrimógenos para dispersar a unos 150 manifestantes concentrados cerca de la Universidad Jean Moulin Lyon 3. Posteriormente, se han registrado nuevos episodios de tensión, con lanzamiento de proyectiles, cargas policiales y uso de gases lacrimógenos.

En Montpellier, los agentes han recurrido a los gases lacrimógenos cerca del estadio Philippidès. También se han empleado en Clermont-Ferrand, Grenoble y Lille. En Niza, las fuerzas de seguridad han utilizado un cañón de agua para dispersar a los manifestantes. Las autoridades han informado, además, de casi una decena de detenciones hasta el mediodía, pese a la prohibición de las concentraciones.

En Marsella, se han producido enfrentamientos entre agentes y manifestantes, durante los cuales la Policía ha utilizado gases lacrimógenos. También se ha visto a personas encapuchadas levantando barricadas.

En Orléans, miles de personas han participado en una manifestación contra el partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN), que celebra allí su congreso. La protesta ha transcurrido de forma pacífica y ha concluido durante la tarde. Por otra parte, las autoridades han establecido un toque de queda para los menores de 15 años entre las 21:00 y las 6:00, durante las noches del sábado al domingo y del domingo al lunes.

El ministro delegado ante el ministro del Interior, Jean-Didier Berger, había anunciado previamente que el despliegue policial aumentaría un 20 % respecto al del 17 de octubre. Según los datos facilitados por Núñez, hasta las 13:00 se habían contabilizado 35 000 manifestantes en todo el país, frente a las 60 000 personas registradas a la misma hora del sábado anterior. Las restricciones y los cambios en los recorridos de las manifestaciones han suscitado críticas de dirigentes políticos y organizaciones sindicales.

Las protestas comenzaron con las reivindicaciones de estudiantes de secundaria, que llevan más de tres semanas en huelga para denunciar la falta de profesores y las deficientes condiciones de los centros educativos. A estas demandas se ha sumado el rechazo al encarecimiento del coste de la vida y a la gestión de los servicios públicos. Los estudiantes reclaman más docentes, clases menos numerosas y una mayor inversión en educación.

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