Este martes, miles de jóvenes han vuelto a las calles de París en apoyo al movimiento de secundaria y se enfrentaron a una fuerte represión policial.
El gobierno cifra en 6 mil 100 las detenciones desde el inicio de las movilizaciones, más de 5 mil de ellas de menores. La falta de recursos, el deterioro de las infraestructuras y la escasez y desigual distribución de docentes figuran entre las principales demandas.
Más de 2000 centros educativos han cerrado parcial o totalmente debido a la continuidad de las protestas. Los estudiantes han denunciado la situación con pancartas como “Un profesor por cada 35 alumnos, pero 5 policías antidisturbios por cada alumno”.
En este sentido, los manifestantes también anunciaron que no abandonarán este movimiento hasta que el Gobierno atienda sus demandas, pese a la represión y al uso de gases lacrimógenos.
Las protestas, iniciadas en septiembre en barrios obreros de París, se han extendido por todo el país y suponen un desafío para el Gobierno de Emmanuel Macron. Organizaciones de derechos humanos, asociaciones estudiantiles y grupos de padres denuncian un uso desproporcionado de la fuerza contra menores.
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