La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA) ha informado que la artillería israelí bombardeó intensamente las localidades de Al-Mansouri, Bayt al-Sayyad y Majdal Zoun, donde se han registrado fuertes explosiones. Bayt al-Sayyad ha sufrido daños especialmente graves, con numerosas viviendas destruidas y ninguna casa intacta.
Los ataques también han afectado a Hadatha, Beit Yahoun y Aita al-Jabal, mientras drones israelíes han continuado sobrevolando localidades y aldeas del sur del Líbano.
Asimismo, se han registrado disparos de ametralladora contra valles cercanos y dos ataques aéreos contra la colina de Ali al-Taher, al norte de Nabatieh al-Fawqa.
La artillería israelí también ha bombardeado durante la noche las zonas cercanas a Dawhat Kfar Remman y la colina de Dabsha, así como una zona boscosa próxima a Ali al-Taher. Según la NNA, los bombardeos han incluido municiones de fósforo.
El uso de fósforo blanco pone a los civiles en grave peligro y puede causar lesiones como necrosis, daños pulmonares agudos, graves lesiones oculares y quemaduras de segundo o tercer grado. Su empleo contra zonas civiles constituye una clara violación del derecho internacional y de los Convenios de Ginebra, mientras la comunidad internacional ha guardado en gran medida silencio ante estas violaciones.
Los últimos ataques se han producido pese a un acuerdo marco mediado por Estados Unidos y firmado en junio, que contempla la retirada gradual de Israel y el cese de las hostilidades. Sin embargo, Washington ha presionado al Gobierno libanés para que desarme al Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá).
El acuerdo también obliga al Líbano a renunciar a emprender acciones legales internacionales contra Israel, sin establecer compromisos significativos para este último. El régimen israelí se ha aprovechado de este desequilibrio para mantener sus ataques y ampliar su ocupación de territorio libanés.
A pesar del alto el fuego, las fuerzas israelíes ocupan actualmente varias zonas del sur del Líbano, algunas desde hace décadas, y en los últimos años han avanzado más de diez kilómetros dentro del territorio libanés.
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