En un comunicado emitido hoy viernes, el Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) ha rechazado las acusaciones estadounidenses de que está controlado por la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán.
Ha descrito la medida como parte de los intentos de Estados Unidos por presionar a la Resistencia y debilitar al Líbano, “con el objetivo de proteger la seguridad del enemigo israelí, afianzar su ocupación del sur del Líbano y allanar el camino para que lleve a cabo sus proyectos y ambiciones expansionistas en la región”.
Hezbolá ha denunciado que la acción estadounidense demuestra que Washington trata al Líbano desde una “posición de tutela” y se esfuerza por “despojar al Líbano de todas sus fuentes de fortaleza”, en lugar de presionar a Israel para que retire sus tropas del sur del Líbano y detenga su agresión.
Ha advertido de que la política estadounidense tiene como objetivo crear disturbios en el Líbano y desviar la confrontación del Líbano del enemigo israelí.
El movimiento ha desestimado también cualquier cuestionamiento de su identidad libanesa, haciendo referencia a los sacrificios de miles de sus miembros que han perdida la vida en defensa del Líbano y su pueblo, así como a su larga historia de lucha contra la ocupación israelí y la defensa del territorio y la soberanía libaneses.
Hezbolá también ha defendido sus lazos con Irán, recalcando que “nuestra estrecha y fraterna relación con la República Islámica de Irán es algo que valoramos y de lo que estamos orgullosos”.
En este contexto, ha afirmado que Teherán “ha apoyado al Líbano, lo ha respaldado y lo ha ayudado a liberar su territorio y a restaurar su soberanía y sus derechos, y permaneció a su lado en todas las etapas y crisis”, incluso contribuyendo a la reconstrucción del país tras la guerra israelí de 2006.
Hezbolá ha sostenido que Estados Unidos “no tiene autoridad moral ni legal para clasificar a los demás” y determinar quién es patriota.
Refiriéndose al “sangriento historial criminal” de Estados Unidos, que incluye sus intervenciones militares en Vietnam, Afganistán e Irak, su apoyo inquebrantable al genocidio israelí en Gaza, su encubrimiento de los crímenes de Israel en Líbano, Yemen y Siria, así como su agresión ilegal y no provocada contra la República Islámica de Irán, Hezbolá ha afirmado que estos crímenes y violaciones convierten a Estados Unidos en “la madre del terrorismo en el mundo” y lo descalifican para presentarse como una autoridad sobre otros países y pueblos.
Ha dejado en claro que estas sanciones y designaciones “injustas” no socavarán su compromiso con la “resistencia” y la defensa del país. “La Resistencia fue, es y seguirá siendo una parte integral de la historia del Líbano, tanto en el presente como en el futuro”, ha aseverado.
El jueves, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos declaró nuevas sanciones contra Hezbolá y modificó la descripción oficial de la facción por supuestamente prestar “servicio” a la Fuerza Quds de Irán, sin aportar ninguna prueba sobre esta afirmación infundada.
La nueva designación “especifica que Hezbolá es un representante iraní, no una operación independiente como daba a entender la designación anterior”. EE.UU. ya había catalogado al grupo como “terrorista global especialmente designado”
msm
