El jefe de la Policía de la ciudad estadounidense de San Francisco, Greg Suhr, ha estado al mando de las autoridades policiales de la ciudad durante una serie de polémicas, incluidas detenciones de oficiales, acusaciones de racismo o incidentes raciales entre las fuerzas.
No obstante, el principal motivo de su dimisión ha sido la muerte de una mujer que conducía un coche, presuntamente, robado, aunque no existía ninguna prueba que la víctima llevara armas o estuviera tratando de huir, informa el diario local San Francisco Gate.
El progreso que hemos realizado ha sido significativo, pero no suficiente, ni para mí ni para Greg, por eso le he pedido que presente su dimisión, ha indicado el alcalde de San Francisco, Ed Lee.
Si bien su nombre no ha sido publicado, las autoridades sí han confirmado de que se trata de una ciudadana negra.
Con este nuevo caso ya son tres las personas que han sido asesinadas por un agente de policía en San Francisco (California, suroeste de EE.UU.) en los últimos seis meses.
Suhr ha renunciado a su cargo en respuesta a la petición del alcalde de San Francisco, Ed Lee. "El progreso que hemos realizado ha sido significativo, pero no suficiente, ni para mí ni para Greg, por eso le he pedido que presente su dimisión", indicó el alcalde.
En una rueda de prensa ofrecida el jueves en el Ayuntamiento de San Francisco, Lee aseguró que espera "sanear la ciudad", que se encuentra envuelta en una polémica reciente tanto por el asesinato de negros como por la publicación de información sobre el intercambio de mensajes de texto racistas y homófobos entre los agentes.
La brutalidad policial no se limita a San Francisco, otras ciudades estadounidenses también han sido testigos de las actitudes racistas de la Policía, sobre todo contra la comunidad afroamericana, lo que provocó masivas protestas y multitudinarias marchas en condena de la brutalidad policial a lo largo del país norteamericano.
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