• El presidente de Irán, Hasan Rohani.
Publicada: domingo, 13 de septiembre de 2015 10:43
Actualizada: domingo, 13 de septiembre de 2015 11:14

El presidente iraní, Hasan Rohani denunció a ciertos países productores de petróleo por colaborar con las potencias mundiales para intimidar a Irán y Rusia.

“Durante el periodo de sanciones antiraníes, ciertos productores de petróleo (los más grandes) dependientes de las superpotencias se dispusieron a reducir el precio del crudo de 110 dólares por barril a 40 con el objetivo intimidar a Irán y recientemente también a Rusia", precisó el sábado Rohani en un encuentro con representantes de sindicatos cooperativos en la capitalina ciudad de Teherán.

Durante el periodo de sanciones antiraníes, ciertos productores de petróleo (los más grandes) dependientes de las superpotencias se dispusieron a reducir  el precio del crudo de 110 dólares por barril a 40 con el objetivo intimidar a Irán y recientemente también a Rusia", denunció el presidente iraní, Hasan Rohani.

Aunque el mandatario iraní no mencionó a ningún país en concreto, sin  embargo, lo más probable es que se estaba refiriendo a Arabia Saudí, culpable en gran parte de la caída libre de los precios del crudo en los mercados internacionales en el último año.

En una reunión crucial de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en noviembre pasado, Arabia Saudí presionó a dicha entidad a fin de que mantenga su producción, pese a los llamamientos de Irán y otros países para reducir la producción y ayudar a impulsar los precios.

Esta medida resultó en la caída del precio del crudo que casi se redujo a la mitad desde los 110 dólares por barril, precio máximo, en tan sólo unos meses.

Los precios actuales se sitúan por debajo de los 50 dólares por barril y los analistas temen la continuidad de esta reducción en los meses venideros.

Los ingresos del petróleo son parte fundamental de la economía iraní, pues la caída del precio del crudo en los mercados internacionales ha afectado seriamente al país persa.

Para Rohani, durante el período de sanciones, los poderosos países productores de petróleo retaron a Irán en dos fases. En la primera, nos obligaron a reducir nuestra exportación de crudo a un millón de barril por día (bpd). En la segunda, continuó, se nos negó el acceso a los ingresos obtenidos por la venta de crudo que nuestros clientes habían depositados en los bancos internacionales por culpa de las sanciones antiraníes de Occidente sobre el programa de energía nuclear iraní.

Una plataforma petrolífera en el sur de Irán.



“Pero en la era posterior a las sanciones (tras la conclusión de los diálogos nucleares), será Irán el que decida sobre la cantidad de petróleo que produce, el mercado en que lo vende, el banco en que deposita los ingresos obtenidos y la manera de utilizarlo", dijo el presidente iraní.

Finalmente, argumentó que Irán se dispone a poner en marcha algunos de sus campos petrolíferos, que fueron cerrados a consecuencia de las sanciones de Occidente que, a su juicio, es una tarea muy costosa que incumbe a su gobierno.

El 1 de agosto, el ministro iraní de Petróleo, Biyan Namdar Zanganeh, afirmó que Teherán confía en aumentar su producción diaria de crudo tras el levantamiento de las sanciones en su contra, luego de la conclusión de los diálogos nucleares.

Anteriormente, Zanganeh, había anunciado que el país podría incrementar su producción en 1 millón de barriles por día (bpd), luego de que las sanciones sean retiradas.

El techo de producción de los países de la OPEP se sitúa desde hace cerca de cuatro años en 30 millones de barriles al día, esto es casi un tercio del crudo extraído a diario en el mundo.

El  pasado 14 de julio, Irán y el Sexteto (EE. UU., el Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania) concluyeron sus conversaciones nucleares tras alcanzar el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés), un documento que, para convertirse en un acuerdo final, necesita ser aprobado por las partes involucradas.

El texto del JCPOA que fue ratificado también por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), prevé la eliminación de las sanciones antiraníes a cambio de algunas restricciones al programa de energía nuclear del país persa.

La agencia de calificación Moody’s predijo el miércoles un crecimiento significativo para el sector bancario de Irán tras la retirada de las sanciones. Estimó que tal hecho se considera también un "crédito positivo" para los bancos persas, cuya calidad de activos contará con un aumento en el comercio e inversión en la era posterior a las sanciones.

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