En un informe analítico publicado el jueves, el diario estadounidense subraya que, pese a las reiteradas afirmaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, de que la capacidad militar de Irán ha sido “completamente destruida” tras meses de ataques estadounidenses e israelíes, Teherán ha mantenido sus operaciones con los drones Shahed de bajo coste, que han causado daños en instalaciones militares estadounidenses y han obligado a reconsiderar la seguridad de varias bases estratégicas.
El informe toma en cuenta que las amenazas relacionadas con los drones iraníes llevaron esta semana al Pentágono a retirar todos los bombarderos estratégicos B-1 estadounidenses de la base aérea de Fairford, en Reino Unido; un episodio que refleja la vulnerabilidad de las fuerzas estadounidenses y sus aliados de la OTAN ante el uso de tecnologías relativamente baratas y de fácil acceso.
Menciona también que los ataques iraníes con misiles balísticos y drones han causado daños en el centro de mando, las terminales de satélite y los almacenes logísticos de la base estadounidense en Baréin. Las consecuencias van más allá de los daños materiales —agrega Politico— puesto que la Armada estadounidense no ha podido repostar combustible en el puerto de Baréin y la ha obligado a trasladar sus rutas de apoyo a 3200 kilómetros de distancia, a la base de Diego García en el océano Índico; mientras tanto, las reservas de defensa aérea estadounidenses se están agotando.
La situación también afecta a las instalaciones estadounidenses en Catar y Kuwait, expuestas a posibles ataques en un contexto de reducción de las reservas de interceptores de defensa aérea y de insuficiente protección de algunas infraestructuras.
🔸 CBS News revela imágenes de los daños sufridos por la base militar estadounidense de Buhring, en Kuwait. Según el medio, la magnitud de los daños obligó a las fuerzas estadounidenses a evacuar la instalación. Un militar describió el ataque como un “golpe duro y aterrador”. pic.twitter.com/B9l5LMO4Y4
— HispanTV (@Nexo_Latino) October 8, 2026
Politico revela que las advertencias sobre drones iraníes también obligaron al presidente Donald Trump a viajar en un avión con un avión de apoyo secreto durante un viaje a Ankara en julio.
Ante estos desafíos, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, ha creado un nuevo mando militar especializado en la guerra con drones. Sin embargo, funcionarios estadounidenses reconocen que podrían pasar años antes de que esta iniciativa produzca resultados efectivos en el campo de batalla.
La amenaza también inquieta a los países europeos de la Alianza Atlántica. Según el medio, responsables europeos temen que la proliferación de drones baratos, incluidos dispositivos fabricados con componentes comerciales, facilite ataques contra infraestructuras críticas por parte de grupos organizados o individuos.
Además, las incursiones de drones en el espacio aéreo de países de la OTAN y la posibilidad de represalias iraníes han incrementado la preocupación por la seguridad de las bases militares aliadas.
El análisis concluye que la expansión de esta tecnología está obligando a Washington y a sus aliados a revisar sus estrategias defensivas. La capacidad de Irán para ejercer presión mediante sistemas de bajo coste plantea un desafío a la superioridad militar convencional estadounidense y pone de manifiesto las dificultades de desarrollar defensas eficaces a gran escala.
El lunes, el Congreso de Estados Unidos reconoció su desgaste militar al incluir en una lista a 81 aeronaves del Pentágono perdidas o dañadas durante los ataques de represalia iraníes ante la agresión militar estadounidense-israelí iniciada en febrero.
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